Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Frases célebres sobre: vue. [Página 34]
Hay un total de 1510 freses célebres sobre "vue" este sitio web. [Página 34]
-
-
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
-
A río revuelto, ganancia de pescadores.
-
Vosotros sois los tigres y en breve seréis corderos; hoy os complacéis con los sufrimientos de vuestras inermes víctimas, y en breve, cuando suene la resurrección de la patria, os arrastraréis hasta el barro, como lo tenéis de costumbre.
-
El que menos corre, vuela.
-
Las cañas se vuelven lanzas.
-
La música da alma al universo, alas a la mente, vuelos a la imaginación, consuelo a la tristeza y vida y alegría a todas las cosas
-
Servid cien veces, negaos una, y nadie se acordará más que de vuestra negativa.
-
La juventud se emancipa poco a poco, arroja los prejuicios por la borda, la crítica vuelve. El pensamiento despierta desde luego en algunos; pero insensiblemente el despertar gana la mayoría; dado el impulso, la revolución surge.
-
No habléis mal de nadie, ni siquiera de vuestros enemigos.
-
Cuando estés fuera de casa, no vuelvas nunca la vista atrás, pues las erinias siguen tus pasos.
-
No te vuelvas enemigo del hombre del cual dejas de ser amigo
-
Al contacto del amor todo el mundo se vuelve poeta.
-
A vosotros políticos os hemos formado en interés del Estado tanto como en el propio vuestro, para que seáis en nuestra República nuestros jefes y vuestros reyes.
-
..., si se aspira a que una ciudad se desenvuelva en buen orden, hay que impedir por todos los medios que nadie diga en ella que la divinidad, que es buena, ha sido causante de los males de un mortal...
-
No revuelvas el fuego con un cuchillo...
-
Economizad las lágrimas de vuestro hijos, para que puedan regar con ellas vuestra tumba.
-
Economizad las lágrimas de vuestros hijos a fin de que puedan regar con ellas vuestra tumba.
-
SUSANA- a Bartolo- Buen papaíto, es vuestro hijo
-
El amor y el temor deben estar unidos: el temor sin amor se vuelve cobardía; el amor sin temor, se transforma en presunción. Entonces uno pierde el rumbo.