La humanidad corre peligro de destruirse por la excesiva importancia de las cosas no importantes como el dinero o el poder.
Frases célebres de Arthur Schopenhauer. [Página 6]
Arthur Schopenhauer fue un filósofo alemán.
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El egoísmo tiene en cada hombre raíces tan hondas, que los motivos egoístas son los únicos con que puede contarse de seguro para excitar la actividad de un ser individual.
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La especie más barata de orgullo es el orgullo nacional. Pues denota en el que adolece de él la falta de cualidades individuales de las que pudiera estar orgulloso, ya que si no, no se aferraría a lo que comparte con tantos millones.
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Los amigos se suelen considerar sinceros; los enemigos realmente lo son: por esta razón es un excelente consejo aprovechar todas sus censuras para conocernos un poco mejor a nosotros mismos, es algo similar a cuando se utiliza una amarga medicina.
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No es la dificultad la que impide atreverse, pues de no atreverse viene toda la dificultad
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El hombre ha hecho de la Tierra un infierno para los animales
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El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros los que las jugamos
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La mujer es un animal de cabellos largos e inteligencia corta
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Predicar moral es fácil, mucho más fácil que ajustar la vida a la moral que se predica
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Sólo se puede ser totalmente uno mismo mientras se está solo: quien, por tanto, no ama la soledad, tampoco ama la libertad; pues únicamente si se está solo se es libre
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Nadie ha vivido en el pasado y nadie vivirá en el futuro, sino que toda vida es únicamente en el presente. El presente constituye el único patrimonio de la vida, que nunca puede serle arrebatado. Es el único consuelo de la fugacidad del individuo, mientra
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No discutamos la opinión de nadie. Pensemos que, si quisiéramos quitarle de la cabeza a alguien todos los absurdos en que cree, podríamos alcanzar la edad de Matusalén sin haber acabado
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El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad.
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Podemos comparar la sociedad con una hoguera cerca de la cual se calienta la persona prudente, pero a la debida distancia y sin meter las manos en ella, como hace el necio. Éste, tras haberse quemado, huye al frío de la soledad y se lamenta de que el fueg
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La vida y los sueños son páginas de un mismo libro; leerlo en orden es vivir; ojearlo es soñar
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Cuanto más vulgar e ignorante es el hombre, menos enigmático le parece el mundo; todo lo que existe y tal como existe le parece que se explica por sí solo, porque su inteligencia no ha rebasado aún la misión primitiva de servir a la voluntad en calidad de
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El amor es la compensación de la muerte.
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La conmiseración con los animales está íntimamente ligada con la bondad de carácter, de tal suerte que se puede afirmar seguro que quien es cruel con los animales, no puede ser buena persona. Una compasión por todos los seres vivos es la prueba más firme
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En la vida ocurre lo que en el ajedrez. Trazamos un plan, pero ese plan está condicionado por lo que quiera hacer, en el ajedrez, el adversario, y en la vida, el destino. Las modificaciones que el plan sufre con ello son casi siempre tan grandes que en su
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La riqueza es como el agua salada: cuanto más se bebe, más sed da; lo mismo ocurre con la gloria