No he tenido que renunciar al comunismo para llegar al Nobel.
Frases célebres de José Saramago. [Página 6]
José Saramago escritor, periodista y dramaturgo portugués, Premio Nobel de Literatura 1998.
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No soy yo quien juega con las palabras, son ellas las que juegan conmigo.
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Pretendemos comprender la vida a través de sus coherencias e identidades, cuando ciertamente estas se explican por si solas y no nos aportan nada. Deberíamos buscar la comprensión a partir de sus contradicciones, pues estas si nos aportan información de l
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Qué diablos de dios es éste que, para enaltecer a Abel, desprecia a Caín.
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Salomón tenía razón cuando escribió que no hay nada nuevo bajo el sol.
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Según la Biblia, dios ordenó a Abraham que sacrificase a su propio hijo. Lo lógico, lo natural o lo simplemente humano sería que Abraham hubiese mandado al señor a la mierda.
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Si las conociéramos, las cosas del cielo tendrían otros nombres.
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Sí, soy pesimista, pero yo no tengo la culpa de que la realidad sea la que es.
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Siempre acabamos llegamos adonde nos esperan.
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Sin la biblia seriamos mejores.
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Soy un comunista hormonal.
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Todo el mundo me dice que tengo que hacer ejercicio. Que es bueno para mi salud. Pero nunca he escuchado a nadie que le diga a un deportista; tienes que leer.
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Todos ingerimos diariamente la dosis de morfina que adormece el pensamiento.
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Una cosa buena que tiene la ignorancia es que nos defiende de los falsos saberes.
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Vivir sería una experiencia realmente extraordinaria en la ahistoridad total del sentido de las cosas que ocurren.
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Yo no escribo para agradar o desagradar; yo escribo para desasosegar.
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Puede ser que mi verdad sea para ti mentira. Puede ser, sí, la duda es el privilegio de quien ha vivido mucho, tal vez por eso no consigues convencerme para que acepte como certeza lo que me suena a falsedad.
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En ningún momento de la historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen unos a los otros. Por el contrario, sólo han servido para separar, para quemar, para torturar. No creo en Dios, no lo necesito
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El poder real es económico, entonces no tiene sentido hablar de democracia
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No te pido que me lo cuentes todo, tienes derecho a guardar tus secretos, con una única e irrenunciable excepción, aquellos de los que dependa tu vida, tu futuro, tu felicidad, ésos quiero saberlos, tengo derecho, y tú no me lo puedes negar