Los países mejor cultivados no son los más fértiles sino los más libres.
Frases célebres de Montesquieu. [Página 3]
Charles Louis de Secondat, Señor de la Brède y Barón de Montesquieu, Abogado, pensador, político y escritor francés.
-
-
Cuando hemos alcanzado una categoría, no debemos hacer nada que nos haga parecer inferiores a ella.
-
Creo que los libros de que habla son muy buenos para España y no valdrán nada en países más ilustrados. En referencia a los libros de fray Benito Feijoo.
-
¿Hay nada tan seguro, decidido, desdeñoso, contemplativo, grave, serio, como el asno?
-
La razón es una olla de dos asas: lo mismo puede cogerse por la derecha que por la izquierda.
-
La verdad en un tiempo es un error en otro y viceversa.
-
Los hombres somos más capaces de grandes acciones que de buenas acciones.
-
Los que tienen poco negocio que atender son buenos charlatanes, los intelectuales y los ocupados hablan menos.
-
Nosotros los hombres alardeamos de ser más malos de lo que realmente somos.
-
Para hacer grandes cosas no hace falta ser un gran genio, no se ha de estar por encima de los hombres, sino entre ellos.
-
Mi libertad es el derecho de hacer lo que las leyes me permiten.
-
El gobierno debería establecerse de modo que ningún hombre pueda temer a otro.
-
Se ama más a los nietos que a los hijos. Es que uno sabe con bastante exactitud la ayuda que consigue de su hijo, la suerte y el mérito que tiene; pero espera y confía en su nieto.
-
Yo no me encuentro a mí mismo donde me busco. Me encuentro por sorpresa cuando menos lo espero.
-
Máxima admirable: no hablar de las cosas hasta después de que estén hechas.
-
Los intereses particulares hacen olvidar fácilmente los públicos
-
Cuando uno busca tan extremadamente los medios de hacerse temer, encuentra antes siempre el medio de hacerse odiar
-
Ante un hombre envidioso, alabo siempre a los que le hacen palidecer
-
El talento es un don que Dios nos ha dado en secreto y que nosotros revelamos sin darnos cuenta.
-
La ley deben ser como la muerte, que no exceptúa a nadie.