El escritor es un insensato que, no contento con haber aburrido a los que han vivido con él, se obstina en atormentar a las generaciones venideras.
Frases célebres de Montesquieu. [Página 4]
Charles Louis de Secondat, Señor de la Brède y Barón de Montesquieu, Abogado, pensador, político y escritor francés.
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La virtud debe tener límites.
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He observado muchas veces que para prosperar en este mundo hay que tener aire de tonto, pero sin serlo.
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Aquí un marido que ama a su mujer es un hombre que no tiene el mérito suficiente para hacerse amar por otra.
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El estudio ha sido para mí el principal remedio contra las preocupaciones de la vida; no habiendo tenido nunca un disgusto que no me haya pasado después de una hora de lectura.
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Los malos ejemplos son más dañinos que los crímenes.
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La adversidad es nuestra madre; la prosperidad sólo es nuestra madrastra.
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Me gustaría suprimir las pompas fúnebres. Hay que llorar cuando los hombres nacen y no cuando mueren
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Cuando en un gobierno, al hablarse de cosa pública, cada uno dice ¿Qué me importa?, la cosa pública está perdida
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Las repúblicas perecen por el lujo; las monarquías por la pobreza
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A la mayoría de las personas prefiero dar la razón rápidamente antes que escucharlas.
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Cuando ciertos salvajes quieren coger el fruto, cortan el árbol por el pie y arrancan el fruto. He aquí la imagen del gobierno despótico
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El principio del gobierno democrático es la virtud
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Cuando visito un país, me preocupa menos conocer cuáles son sus leyes que saber si se aplican
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No hay tiranía más cruel que la que se perpetra bajo el escudo de la ley y en nombre de la justicia.
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El que estando enfadado impone un castigo, no corrige, sino que se venga.
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Las leyes inútiles debilitan a las necesarias.
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Nunca he tenido una tristeza que una hora de lectura no haya conseguido disipar.
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El deporte gusta porque halaga la avaricia, es decir, la esperanza de poseer más.
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Los proyectos que necesitan de mucho tiempo para ser ejecutados no tienen éxito casi nunca