Amar la lectura es trocar horas de hastío por horas deliciosas.
Frases célebres de Montesquieu. [Página 5]
Charles Louis de Secondat, Señor de la Brède y Barón de Montesquieu, Abogado, pensador, político y escritor francés.
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No he sufrido nunca una pena que una hora de lectura no me haya quitado.
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Feliz el pueblo cuya historia se lee con aburrimiento.
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Una injusticia hecha al individuo es una amenaza hecha a toda la sociedad.
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El gobierno peor es el que ejerce la tiranía en nombre de las leyes
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La ley debe ser como la muerte, que no exceptúa a nadie.
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Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa.
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La democracia debe guardarse de dos excesos: el espíritu de desigualdad, que la conduce a la aristocracia, y el espíritu de igualdad extrema, que la conduce al despotismo.
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Los más desgraciados no son los que sufren las injusticias, sino los que las cometen
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No hay hombre a quien la fortuna no vaya a visitarlo alguna vez en la vida; pero cuando no lo halla dispuesto a recibirla, entra por la puerta y sale por la ventana
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La principal ocupación de mi vida consiste en pasarla lo mejor posible.
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Nada graba tan fijamente en nuestra memoria alguna cosa como el deseo de olvidarla.
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Siempre he visto que para triunfar en el mundo es preciso parecer loco y ser prudente
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La cobardía es madre de la crueldad.
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Para que no se pueda abusar del poder, es preciso que el poder detenga al poder.
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El hombre de talento es naturalmente inclinado a la crítica, porque ve más cosas que los otros hombres y las ve mejor.
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No hay tontería mayor y más común que la de amargarse por las tonterías del mundo.
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Más Estados han perecido por la depravación de las costumbres que por la violación de las leyes.
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Pronto cansa la altanería de una mujer hermosa; nunca aburre la de una mujer buena.
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Cuando se busca tanto el modo de hacerse temer se encuentra siempre primero el de hacerse odiar.