Prefiero unos pocos allegados a las malas compañías; pero deben saber ir y venir oportunamente.
Frases célebres de Nietzsche. [Página 10]
-
-
Sé al menos mi enemigo... Así habla el verdadero respeto que no se atreve a implorar amistad.
-
Pues estaba acostumbrado a caminar en la noche y le gustaba mirarle a la cara a todo lo dormido.
-
Un peligroso cruzar, un peligroso mirar hacia atrás, un peligroso estremecerse y detener el paso.
-
Y es que nada hay tan difícil como cerrar por amor la mano abierta y avergonzarse de su generosidad.
-
Siempre es consolador pensar en el suicidio: de este modo se puede sobrellevar más de una mala noche.
-
En la montaña el camino más corto es de cima en cima; pero para eso hay que tener las piernas largas.
-
Amo a los que no saben vivir sino encaminados al hundimiento; pues son los únicos que cruzan el abismo.
-
Lenta es la experiencia de todos los pozos profundos; tardan mucho en saber lo que ha caído a su fondo.
-
Para llegar a los grados superiores del poder, abandonar sus grados inferiores.
-
Símbolos son todos los nombres del bien y del mal; no expresan, tan sólo insinúan.
-
Repudio a los misericordiosos que se complacen en su compasión; les falta vergüenza.
-
Vuestra virtud es vuestro propio ser, y no nada ajeno a vosotros; es piel y disfraz.
-
Apenas si me vino ella más que como un abrir y cerrar de ojos divinos, como instante.
-
Ay, también a vosotros, almas grandes, os susurra él al oído sus siniestras mentiras.
-
Que seria de tu felicidad, radiante astro, si no tuvieras aquellos para los que brillas.
-
En un tiempo el espíritu fue Dios, luego se hizo hombre, y ahora hasta se ha hecho plebe.
-
Y aun la ceguera del ciego y su andar a tiento han de dar fe del poder del sol que miró...
-
¿No tendría que ser yo un barril de memoria si pretendiese llevar conmigo hasta mis razones?
-
Ebrio placer es, para quien sufre, apartar la vista de su sufrimiento y perderse a sí mismo.