Quien quiera hacerse niño tiene que superar también su juventud.
Frases célebres de Nietzsche. [Página 24]
-
-
Sé que entre los muchos estuviste más solo que nunca aquí a mi lado
-
Siempre las estupideces más grandes han sido cometidas por los compasivos.
-
Si alguna vez deseasteis todo otra vez, todo eterno, todo entrelazado, trabado, entretejido por el amor, entonces amasteis el mundo.
-
El amor a uno solo es una barbarie, pues se practica a costa de todos los demás. También el amor a Dios.
-
Las épocas de mayor esplendor de nuestra vida son aquellas en las cuales reunimos el valor suficiente para declarar que lo malo que hay en nosotros es lo mejor de nosotros mismos.
-
Quien a sí mismo se desprecia continúa apreciándose, sin embargo, a sí mismo en cuanto despreciador.
-
Porque lo necesario es que el hombre llegue a estar contento de sí mismo, independientemente de que ello lo consiga con este o con aquel tipo de arte o poesía
-
La fuerza del conocimiento no reside en su grado de verdad, sino en su antigüedad, en su hacerse cuerpo, en su carácter de condición para la vida.
-
¡Ningún pastor y un solo rebaño! Todos quieren lo mismo, todos son iguales: el que siente de otro modo va de buena gana al manicomio.
-
Yo no creería más que en un dios que supiese bailar.
-
La castidad es en algunos una virtud, pero en muchos es casi un vicio.
-
Al hombre de conocimiento le disgusta bajar al agua de la verdad no cuando está sucia, sino cuando no es profunda.
-
Injusticia dividida es justicia a medias.
-
Sólo donde hay sepulcros puede haber resurrecciones.
-
Los remordimientos enseñan a morder.
-
¡Lo terrible no es la altura sino la pendiente!
-
El abismo más difícil de salvar es el más pequeño.
-
En aras de la verdad pasar hambre del alma.
-
Lo que hacemos no es nunca comprendido, y siempre es acogido sólo por los elogios o por la crítica.