La experiencia no tiene valor ético alguno, es simplemente el nombre que damos a nuestros errores.
Frases célebres de Oscar Wilde. [Página 10]
Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde, más conocido simplemente como Oscar Wilde, fue un famoso escritor (narrador, poeta y dramaturgo) irlandés.
-
-
Cínico: un hombre que sabe el precio de todo y el valor de nada.
-
No soy tan joven como para saberlo todo.
-
Los músicos son terriblemente irrazonables. Siempre quieren que uno sea totalmente mudo en el preciso momento que uno desea ser completamente sordo.
-
Los viejos lo creen todo; los adultos todo lo sospechan; mientras que los jóvenes todo lo saben.
-
Si uno dice la verdad, tarde o temprano será descubierto
-
Después de una buena cena se puede perdonar a cualquiera, incluso a los parientes.
-
Sentido común lo puede tener cualquiera, con tal que no posea imaginación.
-
A veces pienso que Dios sobrevaloró su talento al crear al hombre.
-
Los ideales son peligrosos. La realidad hiere, pero es mejor.
-
Los niños empiezan amando a sus padres; después les juzgan; rara vez les perdonan.
-
Si quieres destruir a un hombre, enséñale a jugar al ajedrez.
-
Un poco de sinceridad es algo peligroso; demasiada sinceridad, es absolutamente fatal.
-
Hacer una buena ensalada es como ser un diplomático brillante; el problema es el mismo en ambos casos: saber con exactitud la cantidad de aceite que hay que mezclar con el vinagre.
-
Cuanto más analizamos a la gente, más se desvanece la razón de todo análisis. Tarde o temprano se llega a esa espantosa cosa universal a la que llamamos naturaleza humana.
-
El pecador debe arrepentirse. Pero, ¿por qué? Sencillamente porque de otro modo sería incapaz de darse cuenta de lo que ha hecho. El momento del arrepentimiento es el momento de la iniciación.
-
Amarse a sí mismo es el comienzo de un idilio que durará toda la vida.
-
Cada uno de nosotros tenemos en nosotros mismos un cielo y un infierno.
-
El arte jamás ha de intentar ser popular. El público es el que ha de intentar ser artista.
-
El misterio del amor es mayor que el misterio de la muerte.