El público es maravillosamente tolerante. Todo lo perdona menos el genio.
Frases célebres de Oscar Wilde. [Página 12]
Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde, más conocido simplemente como Oscar Wilde, fue un famoso escritor (narrador, poeta y dramaturgo) irlandés.
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¡Ah! ¡Cosa terrible es sentir como propia la ajena culpa!
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La conversación debe tocar todo, pero no debe concentrarse en nada.
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Ningún hombre debe tener nada secreto para su mujer. Indefectiblemente ella lo descubriría.
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A mi me gustan los hombres que tienen un futuro y las mujeres que tienen un pasado.
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No hay libros morales ni libros amorales. No hay más que libros bien escritos o mal escritos. Eso es todo.
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La hermosura termina cuando se comienza a tomar expresión intelectual.
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La tragedia de la vejez estriba, no en que uno sea viejo, sino en que uno es joven.
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La literatura se anticipa siempre a la vida. No la copia, sino que la modela con arreglo a sus fines.
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La diferencia entre la literatura y el periodismo consiste en que el periodismo no puede leerse y la literatura no se lee.
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La conciencia y la cobardía son en realidad la misma cosa. La conciencia es la marca de fábrica de la firma.
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El público utiliza los clásicos de un país como un medio de contrarrestar el progreso del arte. Rebajan las obras clásicas a las categorías de autoridades. Las emplean a manera de garrotes para impedir la libre expresión de la belleza en nuevas formas.
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La opinión de los viejos en materia de arte no tiene ningún valor.
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Llamar morboso a un artista porque trata asuntos morbosos, sería tan absurdo como llamar loco a Shakespeare porque escribió El Rey Lear.
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Las mujeres se han vuelto tan instruídas que nada las sorprende, excepto los matrimonios felices.
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Sólo hay una clase de la sociedad que piensa más en el dinero que los ricos, y son los pobres. Los pobres no pueden pensar en otra cosa. En eso consiste la desgracia de ser pobre.
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No tengo otra cosa que declarar que mi genio.
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Descubrir con precición lo que no ha sucedido ni va a suceder es el privilegio inapreciable de todo hombre culto y de talento.
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Más veces descubrimos nuestra sabiduría con nuestro disparates que con nuestra ilustración.
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Espero que no habrás llevado una vida doble, aparentando ser malo y siendo en realidad bueno: eso sería hipocresía.