... a decir verdad Dios no parece necesitar razones para hacer lo que hace y para omitir lo que omite, al igual que sus criaturas.
Frases célebres de Samuel Beckett.
Samuel Barclay Beckett fue un dramaturgo, novelista, crítico y poeta irlandés, uno de los más importantes representantes del experimentalismo literario del siglo XX, dentro del modernismo anglosajón. Fue igualmente figura clave del llamado teatro del absu
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Cuanta más gente encuentro, más feliz soy. Con la criatura más insignificante, uno aprende, se enriquece, saborea su felicidad.
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Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor.
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Empleo las palabras que me has enseñado. Si no significan nada, enséñame otras. O deja que me calle.
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No existe pasión más poderosa que la pasión de la pereza.
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Nuestro tiempo es tan excitante que a las personas sólo puede chocarnos el aburrimiento.
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Respirar es un hábito. La vida es un hábito o, mejor dicho, una sucesión de hábitos, ya que un individuo es una sucesión de individuos.
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Todos nacemos locos. Algunos continúan así siempre.
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Eso que llaman el amor es el exilio, con una postal del país de vez en cuando.
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En el fondo, si no me sintiera morir, me podría creer ya muerto.
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Ella no tenía tiempo que perder, yo no tenía nada que perder, con tal de conocer el amor lo habría hecho con una cabra.
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... Lo cual no me afectaba personalmente, siempre me ha gustado no dar golpe. Y hubiera descansado también los días laborables de haber podido. No es que fuera decididamente perezoso. Era algo distinto.
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Me interrumpo para señalar que me siento extraordinariamente bien. Quizá sea el delirio.
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Los moralistas son personas que se rascan allí donde a otros les pica
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He ahí al hombre íntegro arremetiendo contra su calzado, cuando el culpable es el pie.
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A los perros viejos les llega la hora en que al oír el silbido del dueño que parte al amanecer, con el bastón en la mano, ya no pueden abalanzarse tras él.
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Y si alguna vez me callo es que ya no habrá nada que decir, aunque no se haya dicho todo, aunque no se haya dicho nada.
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Pero un último esfuerzo, uno más, tal vez sea el último, hay que proceder cada vez como si fuera la última, es el único medio de no retroceder.
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Incomprensible espíritu, a veces faro, a veces mar.
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Pero es inútil insistir sobre este período de mi vida. A fuerza de llamar a esto mi vida terminaré por creérmelo. Es el principio de toda publicidad.