La razón me dice que Dios existe, pero también me dice que nunca podré saber lo que es.
Frases célebres de Voltaire. [Página 14]
-
-
Nadie se da la muerte en un exceso de razón.
-
En el desprecio de la ambición se encuentra uno de los principios esenciales de la felicidad sobre la tierra.
-
La superstición es a la religión lo que la astrología es a la astronomía, la hija loca de una madre cuerda.
-
Yo conozco al pueblo: cambia en un día. Derrocha pródigamente lo mismo su odio que su amor.
-
Cambia de placeres, pero no cambies de amigos.
-
Una mujer amablemente estúpida es una bendición del cielo.
-
El que vive prudentemente, vive tristemente.
-
Yo, como don Quijote, me invento pasiones para ejercitarme.
-
Quien se venga después de la victoria es indigno de vencer.
-
Para conseguir la más pequeña fortuna, vale más decir cuatro palabras a la querida de un rey que escribir cien volúmenes.
-
Calumniad, calumniad que algo quedará.
-
El que tiene miedo de la pobreza no es digno de ser rico.
-
El sentido común no es nada común.
-
Todo el mundo conocido, excepto sólo los países salvajes, está gobernado por los libros.
-
Este hombre debe ser un gran ignorante, pues a todo lo que se le pregunta da una contestación.
-
Los hechos y las fechas son el esqueleto de la historia; las costumbres, las ideas y los intereses son su carne y su vida.
-
Todo amor que no sea una pasión furiosa y trágica debe ser erradicado del teatro; y un amor, sea cual fuere, estaría tan desplazado en Electra como en Athalie. Vos habéis reformado la declamación; ha llegado la hora de reformar la tragedia y de purgarla d
-
La duda no es una condición placentera pero la certeza es absurda.
-
La gente busca la felicidad como un borracho busca su casa, sabe que existe pero no la encuentra.