Creo que el ateísmo es tan pernicioso como la superstición.
Frases célebres de Voltaire. [Página 2]
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El hombre, nos lo han dicho muchas veces, es. Un oscuro enigma; pero ¿en qué lo es más que el resto de la naturaleza?
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Se ha pretendido en varios países que no le estaba permitido a un ciudadano salir de la nación en lo que el azar le había hecho nacer; el sentido de esta ley es visiblemente: este país es tan malo y está tan mal gobernado que prohibimos a cada individuo q
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Hasta el día de hoy no he conocido a nadie que no haya gobernado algún Estado. No hablo desde luego de los señores ministros, que gobiernan efectivamente, los unos dos o tres años, los otros seis meses y otros seis semanas; hablo de todos los demás hombre
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Mientras quemaban a un fanático que decía que era el Espíritu Santo, comentó el caballero de La Ferté: ¡Qué mala suerte tienen en esa familia! .
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Los errores históricos seducen a naciones enteras.
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Pensad por cuenta propia y dejad que los demás disfruten del derecho a hacer lo mismo.
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Todo les sale bien a las personas de cáracter dulce y alegre.
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El primero que comparó a la mujer con una flor, fue un poeta; el segundo, un imbécil.
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Una palabra mal colocada estropea el más bello pensamiento.
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Debemos amar a nuestro país aunque nos trate injustamente.
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La naturaleza vuelve a los hombres elocuentes en las grandes pasiones y en los grandes intereses.
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Lo esencial es estar bien consigo mismo
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El interés no tiene templos. Pero es adorado por muchos devotos
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Una justicia llevada demasiado lejos puede transformarse en injusticia
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Si hubiera habido censura de prensa en Roma no tendríamos hoy ni a Horacio ni a Juvenal, ni los escritos filosóficos de Cicerón
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El placer mayor que un hombre de bien puede tener es el de dar gusto a sus amigos.
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Piense por usted mismo y otorgue a otros el privilegio de hacer lo mismo.
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Bajo ninguna tiranía desearía vivir, pero puestos a escoger detestaría menos la de uno solo que la de muchos: un déspota tiene siempre algún momento bueno; una asamblea de déspotas no lo tiene jamás.
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Detesto lo que escribes, pero daría mi vida para que pudieras seguir escribiéndolo.