El fanatismo es a la superstición lo que el delirio es a la fiebre, lo que la rabia es a la cólera. El que tiene éxtasis, visiones, el que toma los sueños por realidades y sus imaginaciones por profecías es un fanático novicio de grandes esperanzas; podrá
Frases célebres de Voltaire. [Página 9]
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Ingenio, superstición, ateísmo, mascaradas, versos, traiciones, devociones, venenos, asesinatos, unos cuantos grandes hombres, un número infinito de canallas hábiles y sin embargo desdichados: he aquí lo que fue Italia.
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Es imposible, en nuestro desdichado globo, que los hombres viviendo en sociedad no estén divididos en dos clases, la una de opresores y la otra de oprimidos; y estas dos se subdividen en mil y esas mil tienen aún matices diferentes.
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La inquisición, como es sabido, es una invención admirable y sumamente cristiana para hacer al papa y a los monjes más poderosos y para convertir en hipócrita a todo un reino.
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Sólo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos.
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Azar es una palabra vacía de sentido, nada puede existir sin causa.
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La casualidad no es, ni puede ser más que una causa ignorada de un efecto desconocido.
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Una de las supersticiones del ser humano es creer que la virginidad es una virtud.
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Es necesario resolvernos a pagar durante nuestra vida algún tributo a la calumnia.
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Todos vamos descaminados: el menos imprudente es quien antes llega a arrepentirse.
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Desde Tales hasta los más quiméricos charlatanes no hubo ningún filósofo que influyese ni siquiera en las costumbres de la calle donde vivía.
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Juzga más al hombre por sus preguntas que por sus respuestas.
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¿No es vergonzoso que los fanáticos muestren demasiado interés y los sensatos no?
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La etimología es una ciencia donde las vocales nada son, y las consonantes, muy poca cosa.
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Trabajemos sin teorizar; es la única manera de hacer soportable la vida.
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Me satisface creer que hay muchas cosas posibles en las que no se piensa.
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La felicidad nos espera en algún sitio, a condición de que no vayamos a buscarla.
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Nos hallamos de acuerdo en dos o tres puntos que entendemos, y disputamos sobre dos o tres mil que no entendemos en manera alguna.
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La naturaleza siempre ha tenido más fuerza que educación.
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Un mérito de la poesía que pocas personas negarán: dice más y en menos palabras que la prosa.