A mí dadme las cosas superfluas, que cualquiera puede tener las necesarias.
Incluso el discípulo sirve para algo. Él está de pie tras nuestro trono, y en el momento de nuestra victoria susurra a nuestros oídos que, a fin de cuentas, somos inmortales.
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Bigamia es tener una mujer de sobra. Monogamia es lo mismo.
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Cada acierto nos trae un enemigo. Para ser popular hay que ser mediocre.
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Dad una máscara al hombre y os dirá la verdad.