A excepción del hombre, ningún ser se maravilla de su propia existencia.
Ojalá que todo pueblo que adora un Dios que hace de los vecinos tierras de promisión encuentre su Nabuconodosor, así como su Antíoco Epifanes, no guardando para con él ninguna consideración weiter keine Umstánde mit ihm gemacht werden.
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Bajo el imperio de un interés amoroso, desaparece todo peligro y hasta el ser más pusilánime encuentra valor.
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Cada partida es una anticipación de la muerte y cada encuentro una anticipación de la resurrección.
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De vez en cuando se aprende algo, pero se olvida el día entero.