Perdí la cabeza en tu almohada.
Frases célebres sobre: abe. [Página 149]
Hay un total de 5254 freses célebres sobre "abe" este sitio web. [Página 149]
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El hombre, aunque tenga los cabellos grises, siempre puede conseguir una esposa; pero la mujer dispone de corto tiempo.
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Sabes tanto de mí y no me comprendes. Saber no es comprender. Podríamos saberlo todo y no comprender nada.
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El comienzo de todos los saberes es la admiración ante el hecho de que las cosas sean como son.
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Es la ignorancia de alguien que sabe cosas, pero que voluntariamente ignora hasta cierto punto su saber para dar lugar a lo nuevo que va a ocurrir.
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La inteligencia, sin la capacidad de aprender; es patrimonio de los que no tienen la facultad de percibir los sonidos; por ejemplo la abeja.cfr. Metafísica I,1.
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No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho.
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Me pinto el cabello de negro para los encuentros amorosos, y de blanco para las reuniones de negocios
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Los poemas han ido estableciendo las reglas. No hay poesía en verso sin alguna especie de ellas. Son necesarios el alfabeto, la gramática con la sintaxis, y de ahí para adelante, los elementos del lenguaje propuestos de una determinada forma.
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Además, ¿qué es lo que mueve a lo infinito? En efecto, si se mueve a sí mismo, estará animado. Pero ¿cómo es posible esto, a saber, que exista un ser vivo infinito? Y si es otro el que lo mueve, habrá dos infinitos, el motor y el movido, diferentes en for
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Saber es recordar.
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De modo que, sí no cabe que lo que siempre existe no exista en algún momento, es imposible también que sea generable.
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Todos los hombres desean por naturaleza saber. Así lo indica el amor a los sentidos; pues, al margen de su utilidad, son amados a causa de sí mismos, y el que más de todos el de la vista.
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En todo el tiempo transcurrido, de acuerdo con los recuerdos transmitidos de unos hombres a otros, nada parece haber cambiado,...Enseñar es la forma más pura de entender
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Mis ojos, por haber sido puentes, son abismos.
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Quien conserva su cabeza de niño, conserva su cabeza.
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Me sepulto en cualquier parte y moriré... Quién sabe dónde.
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Es evidente, pues, a partir de lo dicho que fuera del universo no existe ni cabe que se genere la masa de ningún cuerpo; por consiguiente, la totalidad del mundo consta de toda la materia que le es propia; en efecto, vimos que su materia propia era el cue
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Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita.
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Es de importancia para quien desee alcanzar una certeza en su investigación, el saber dudar a tiempo.