Lo que dicen las palabras no dura. Duran las palabras. Porque las palabras son siempre las mismas y lo que dicen no es nunca lo mismo.
Frases célebres sobre: abra. [Página 60]
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Con las palabras que no he dicho he desarmado mis armas.
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Has venido a este mundo que no entiende nada sin palabras, casi sin palabras.
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Para que tu tristeza muda no oyese mis palabras, te hablé bajito.
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Y es que la naturaleza no hace nada en vano, y entre los animales, el hombre es el único que posee la palabra.
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Que ningún juez declare mi inocencia, porque, en este proceso a largo plazo buscaré solamente la sentencia a cadena perpetua de tu abrazo
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Callad, amantes, y ocupad el labio con el beso. No pronunciéis palabras vanas mientras se busca vuestro corazón en otro pecho, jadeante y pobre como el vuestro, ya al filo de la aurora
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Me encanta la palabra alharaca parece el mote de un putón. ¡Mírala, ahí viene La Alharaca!
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A las palabras de amor les sienta bien un poquito de exageración
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Algunos desesperados sólo se curan con una soga;otros,con siete palabras: la fe se ha puesto de moda.
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No te fies de las palabras: En esta vida encontrarás a muchas personas que viven mal y hablan bien
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Los animales, queridos niños, comprenden los sentimientos, aunque no entiendan todas las palabras.
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Cesen las palabras, por favor, y sean las obras quienes hablen.
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La moderación es la elegancia. La elegancia es moderación, y esta palabra viene de elegir.
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En general, no trabajo con ideas eso es parte de otra discusión, prefiero suplantar la palabra idea por la palabra motivación. Yo estoy motivado por algo y ese algo es una obra.
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Si los indios no fueran al mismo tiempo los pobres nadie usaría esa palabra a modo de insulto.
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No tu mano: la tinta escribe a ciegas estas pocas palabras.
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La palabra filosofía parace ser sólo un rótulo más o menos cómodo, para archivar todo lo que no cabe bajo otra etiqueta.
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En mi propia casa como en la ajena, he creído sentir que la poesía, al penetrar en la palabra, la descompone, la abre como un capullo a todos los matices de significación.
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Noche, madre sombría: cuando llegue el minuto negro de mi borrasca, hazme sufrirlo aquí, junto a la orilla del agua amarga que, si me vienen ganas de llorar, quiero tener azules las ideas, y en mis palabras el sonar de las mareas.