No existe ningún trabajo despreciable, sino tan sólo personas despreciables a quienes no les interesa hacerlo.
Frases célebres sobre: ajo. [Página 48]
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El valor económico del trabajo de un hombre está determinado, en un mercado libre, por un solo factor: El consentimiento voluntario de aquellos con la voluntad de comerciar con él a cambio de sus productos o de su trabajo
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Cuando uno observa las pesadillas de desesperados esfuerzos hechos por miles de personas que luchan para huir de los países socializados de Europa, de escapar a través de las alambradas, bajo el fuego de las ametralladoras, uno no puede seguir creyendo qu
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Pocos son entre los hombres los que llegan a la otra orilla; la mayor parte corre de arriba a abajo en estas playas.
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Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano
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No trates de cambiar tu deber por el de otro, ni descuides tu trabajo por hacer el de otro. No importa lo noble que éste pueda ser. Estás aquí para descubrir tu propio camino y entregarte a él en cuerpo y alma
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Tu trabajo consiste en descubrir cuál es tu trabajo y, entonces, entregarte a él de corazón.
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Encuentra la felicidad en tu trabajo o nunca serás feliz.
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Encuentra la felicidad en el trabajo o no serás feliz.
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Con la fama y grandeza de esta victoria rindió todos los demás pueblos, que habían tomado las armas contra él, a unos por medio de ellas y a otros por el de muy ventajosas alianzas.
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El que busca descanso encuentra aburrimiento. El que busca trabajo encuentra descanso.
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Sería maravilloso leer un poema aislado de la fecha y de las circunstancias bajo las cuales se escribió, pero es imposible. ¿Qué queremos? ¿Mármol, un canon inamovible, belleza? Yo no soy Mallarmé.
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Nos permitieron aullar en la lengua de los enanos y los demonios, pero las palabras puras y generosas quedaron prohibidas bajo una pena tan severa que si alguien se atrevió a pronunciar alguna de ellas puede considerarse hombre perdido.
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Los poemas deben escribirse rara vez y de mala gana, bajo penas intolerables y sólo con la esperanza de que los buenos espíritus, no los malos, nos elijan como instrumento.
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¡Cuántos corazones se aceleraban aún bajo delantales manchados de pintura al pensar en esta vida de actividad artística!
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Cuando llegué a las líneas de la Compañía C, en la cima de la colina, me detuve y miré hacia el campamento, que empezaba a perfilarse claramente a mis pies bajo la neblina grisácea de la madrugada.
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Ha penetrado el árbol en mis manos, la savia por mis brazos ha ascendido el árbol en mi pecho se hizo grande, hacia abajo, salen de mí las ramas como brazos. Árbol eres, musgo eres, eres violeta que acaricia el viento... Mueren los árboles y el sueño perm
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Siento tal pasión por la soledad que no puedo soportar la idea de que otros duerman bajo mi mismo techo.
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Todos desean saber, pero pocos pagar el trabajo que vale.
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Pero si se apunta otra vez, disparará contra camaradas, contra trabajadores, contra hombres que se encuentran bajo el yugo del capitalismo lo mismo que él, fanático soldado. A quienes hay que disparar, los verdaderos culpables, jamás podrá apuntarlos.