Cantando espero a la muerte, que hay ruiseñores que cantan encima de los fusiles y en medio de las batallas
Frases célebres sobre: ant. [Página 372]
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No te hieran por la espalda, vive cara a cara y muere con el pecho ante las balas, ancho como las paredes
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Coloco relicarios de mi especie a tu talón mordiente, a tu pisada, y siempre a tu pisada me adelanto para que tu impasible pie desprecie todo el amor que hacia tu pie levanto
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Así es -Dijo Sancho- pero tiene el miedo muchos ojos, y ve las cosas debajo de tierra, cuanto más encima en el cielo.
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¿Qué locura o qué desatino me lleva a contar las ajenas faltas, teniendo tanto que decir de las mías?
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Un padre para cien hijos, antes que cien hijos para un padre.
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Si corres mucho es muy posible que te Hundas en el pantano, si vas muy despacio es muy posible que te hundas en el pantano
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El amor compadece, y compadece más cuanto más ama.
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Llamo rumiantes a los hombres que se pasan rumiando la miseria humana, preocupados de no caer en tal o cual abismo.
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La verdadera ciencia enseña, por encima de todo, a dudar y a ser ignorante.
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Una de las mayores tentaciones del demonio es ponerle a un hombre en el entendimiento que puede componer a imprimir un libro con que gane tanta fama como dineros y tantos dineros como fama.
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¡Desdichado de mí!, que ni soy caballero andante, ni lo pienso ser jamás y de todas las malandanzas me cabe la mayor parte!
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El año que es abundante de poesía, suele serlo de hambre.
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La poesía tal vez se realza cantando cosas humildes.
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Esta que llaman por ahí Fortuna es una mujer borracha y antojadiza, y sobre todo, ciega, y así no ve lo que hace, ni sabe a quien derriba.
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En las cortesías antes se ha de pecar por carta de más que de menos.
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Aunque bajo la tierra mi amante cuerpo esté, escríbeme a la tierra, que yo te escribiré
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Hambrientamente lucho yo, con todas mis brechas, cicatrices y heridas, señales y recuerdos del hambre, contra tantas barrigas satisfechas: cerdos con un origen peor que el de los cerdos
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Y ponían en sus recuerdos unas notas de palpitante realidad.
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Cuando murió mi mujer, Dios me ayudó, sin duda. Tuve esta sensación durante varios años, hasta que logré salir del pozo