Hay dibujos que estudian y cuestionan lo visible, otros que muestran y comunican ideas, y, por último, aquellos que se hacen de memoria. Cada tipo habla en un tiempo verbal distinto. Y nuestra imaginación responde con diferentes capacidades a cada uno de
Frases célebres sobre: aquel. [Página 73]
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La publicidad es algo esencialmente sin acontecimientos. Su campo de acción es justo aquel en el que no ocurre nada. Para la publicidad, todos los acontecimientos reales son excepcionales y les ocurren únicamente a los extranjeros.
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El hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.
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El hombre feliz es aquel que siendo rey o campesino, encuentra paz en su hogar.
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El objeto de la respiración es evidentemente introducir en la sangre el oxígeno necesario para la vivificación de los órganos, librar a aquel líquido del ácido carbónico que se produce en los vasos capilares.
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Los hombres ricos en lágrimas son buenos. Apartaos de todo aquel que tenga seco el corazón y secos los ojos.
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Sólo es feliz y grande aquel que para llegar a ser algo no necesita ni mandar ni obedecer.
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Todo aquel que aspira al poder ya ha vendido su alma al diablo.
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Aquellos que ven en cada desilusión un estímulo para mayores conquistas, ésos poseen el recto punto de vista para con la vida.
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Todo aquel que aspire al poder, ya ha vendido su alma al diablo.
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La ventaja se la lleva aquel que aprovecha el momento oportuno.
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Vivir en el corazón de aquellos que hemos dejado es no morir.
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Nada revela tan a las claras el carácter de los hombres como aquello que encuentran ridículo.
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Siempre resta a cada uno suficiente fuerza para alcanzar aquello de que está convencido.
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Aquel que encuentra la paz en su hogar, ya sea rey o aldeano, es de todos los seres humanos el más feliz.
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Aquel que prevé es dueño de sus días.
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No existe vértigo mayor que el que produce una cuartilla de papel blanco. Aquellos pentagramas dispuestos a que los rellenemos con notas tienen cierto semblante burlón que produce, cuando menos, respeto.
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Es peligroso aquel que no tiene nada que perder.
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Sólo es digno de libertad aquel que sabe conquistarla cada día.
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Aquel que cree en la inmortalidad debe disfrutar su felicidad en silencio, sin presumir de ello.