La más bella metempsicosis es aquella en que nos vemos aparecer de nuevo en otros.
Frases célebres sobre: aquel. [Página 74]
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Todo lo que la tierra da y todo aquello que se llama felicidad sólo es un juguete de la suerte; lo que nosotros somos, eso solo nos pertenece.
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Desconfía de la persona que lo ve todo bien, y de aquel que lo ve todo mal.
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No se hace digno de la libertad y de la existencia sino aquel que tiene que conquistarlas cada día.
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El universo, para aquel que supiera abarcarlo desde un único punto de vista, no sería, si se permite decirlo, más que un hecho único y una gran verdad.
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El universo, para aquel que supiera abarcalo desde un único punto de vista, no sería, si estuviera permitirlo decirlo, más que un hecho único y una gran verdad.
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Moral y físicamente, el hombre superior es aquel que une la más delicada sensibilidad a la voluntad más fuerte
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Aquellos que lloran se recuperan más rápidamente que los que sonríen.
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Un buen matromonio sería aquel en que se olvidase, durante el día, ser amantes, y por la noche, ser esposos
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Un egoísta es aquel que se empeña en hablarte de sí mismo cuando tú te estas muriendo de ganas de hablarle de ti.
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La gran tragedia de un poeta consiste en ser admirado por aquello precisamente que todos interpretan mal.
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Necio es aquel que ni siquiera tiene el ingenio preciso para ser fatuo
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Los hijos quizá serían más amados por su padres y recíprocamente éstos de aquellos, si no existiese la palabra heredero.
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Ese hombre es bueno que hace el bien a los demás, si él sufre a causa del bien que hace, él es muy bueno, si él sufre a manos de aquellos a quienes ha hecho el bien, entonces su bondad es tan grande que se podría puede mejorar sólo por mayores sufrimiento
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Existe un placer en la amistad pura que no pueden alcanzar aquellos que han nacido mediocres
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Sea cual fuere el dolor del desgraciado asesino, éste sintió en aquel momento que las lágrimas lo habían aliviado.
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Al mismo tiempo, me apretó el brazo, y lo sentí quemarse hasta el hueso. Entonces me desvanecí. No sé por cuánto tiempo permanecí en aquel estado. Por fin me desperté y oí que salmodiaban cerca de mí. Abrí los ojos y vi que estaba en medio de vastas ruina
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Los sentimientos son absurdos. Y si piensas en el sexo de aquellos a los que se dirigen, son una auténtica locura
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A los chimpancés del mundo, a los que viven libres en la naturaleza y a los cautivos y esclavizados por el hombre. Para todos los que han contribuido a su conocimiento y comprensión. Y a todos aquellos que han ayudado y que están ayudando en la lucha por
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¡Qué triste y qué hermoso! Le daban ganas de llorar mansamente, pero no de llorar por él, de llorar por aquellas palabras tristes y hermosas como música.