Los números hablan por sí mismos en términos de todo lo que hemos hecho.
Frases célebres sobre: bla. [Página 80]
Hay un total de 2508 freses célebres sobre "bla" este sitio web. [Página 80]
-
-
En este idioma, el alemán, procuré escribir poesía. Sólo para hablar, orientarme, inquirir, imaginar la realidad.
-
Habla, pero no separes el no del sí. Y da a tu decir sentido: dale sombra.
-
Cómo hablaros del otoño cuando tengo todavía en el oído esa agria flauta de la primavera que me llena la boca de agua
-
Sus cortas telas de seda, sus largas faldas de cola, su elegancia, su alegría, y sus blandas y azules sombras, giran en el torbellino del éxtasis de una luna gris y rosa, y la mandolina murmura en los temblores de la brisa.
-
Tú crees en un vago y quimérico Dios, o en un santo especial, y, para curar males, en alguna oración. Más yo creo en las horas azules y rosadas que tú a mí me procuras y en voluptuosidades de hermosas noches blancas. Y tan profunda es mi fe y tanto eres p
-
La filosofía sólo es una forma de hablar de los descubrimientos que ya se han realizado
-
Los que hablan al lado sin calor en los ojos, los que hablan sabiamente para envejecer cómodos...
-
En la sombra en donde los corazones hablan; cuando en torno las cosas se empiezan a ver menos; te amo mucho esta noche para hablarte de amor.
-
Mi imaginación funciona mucho mejor cuando no tengo que hablar con la gente.
-
El hombre es cobarde y cuando no es él el que aprecia la vida, es entonces la vida la que le ha tomado aprecio a él; pareciendo todo cosa del mismo demonio, ya que el fin de la creación no fue poblar la tierra de seres dignos sino de animales.
-
La capacidad de abyección supera la imaginación más exaltada. De todos los seres que pueblan la tierra, sólo el género humano puede degradarse a tal extremo.
-
Compañeros de armas y señores. No crean ustedes que el que les va a hablar es un filósofo, soy un hombre de pueblo, pero ustedes comprenderán que estos hombres cuando hablan, hablan con el corazón
-
Habla poquísimo de ti, poco de los otros, mucho de las cosas.
-
La experiencia de la tempestad es siempre abismal. En el intervalo entre el relámpago y el trueno, en cada ocasión tiembla el cuerpo, palpita el corazón.
-
A ésos los tomaría de mi cuenta, los embarcaría en un tren especial, y los haría recorrer la República para que en cada parte, convocaran al pueblo para enseñárselos, diciéndoles: ¡Pueblo, éstos no te hacen ningún bien, sólo hablan y te roban tu dinero!
-
En el fondo del hombre hay una noche irresistible. Cada anochecer, los hombres y las mujeres se quedan dormidos. Se hunden en esa noche como si las tinieblas fuesen un recuerdo.
-
El egoísmo quizás sea un proyecto irrealizable para los humanos que hablan. En las decisiones que tomamos, nos perjudicamos a nosotros mismos como esas aves rapaces que quiebran los huevos de su nido. ¿De qué vale la fórmula cada uno para sí, si cada uno
-
Tu rostro es lo más tierno entre lo tierno, tu mano es lo más blanco entre lo blanco, estás lejos de todo mundo y todo es inevitablemente tuyo.
-
Si nosotros somos tan dados a juzgar a los demás, es debido a que temblamos por nosotros mismos.