Después de haber besado sus cabellos de trigo, nada importa la culpa, pues no importa el castigo.
Frases célebres sobre: cabello. [Página 3]
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Los lleva como llevó el cielo mis cabellos aquel año en que amé.
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Ella vive de pie sobre mis párpados, sus cabellos están entre los míos, tiene la forma exacta de mis manos y el color de mis ojos que la miran.
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Está de pie frente a mis párpados, sus cabellos entre los míos. Tiene la forma de mis manos y tiene el color de mis ojos. Y fui por ella devorado como una isla por el mar.
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Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello
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Que puedas pues partir sin remordimientos y dejar este país familiar con un beso sobre mis cabellos y todo el futuro entre tus manos.
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Los galanes y los cortejos van a apostar con las señoras, y ofrecen una caja de guantes o un estuche de perfumes, en cambio de la pálida camelia que se marchita en los cabellos de la dama o del coqueto alfiler de oro que detiene los rizos en la nuca.
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No importa qué tan largo es mi cabello o cuál es el color de mi piel, o si soy hombre o soy mujer.
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¡Por ese niño de cabellos claros, esta copa de olvido alegre bebo!
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El más pequeño cabello proyecta su sombra.
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Representaos a un hombre cuyo cuerpo y alma estaban igualmente relajados por la voluptuosidad, y a quien amenazan los horrores de un suplicio cruelmente prolongado. Creí ya sentir los dolores de la tortura, y los cabellos se me erizaron; el estremecimient
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Más numerosos que los cabellos de mi cabeza son los que me odian sin motivo
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¡Oh! Amapolas, sólo soledad brota en mi cabello.
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Los recuerdos son los cabellos blancos del corazón.
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Era un cuadro agradable. El cabello era rubio y levemente rizado en las sienes, los ojos grandes y reflexivos, y en conjunto una figura que resultaba incluso demasiado graciosa.
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En todos los espejos de los hoteles estaba ella con cabellos rubios, en desorden y traje amarillo y arrugado... Se tiró sobre la cama y observó sus pies dorados por el sol. Sus sandalias estaban muy gastadas.
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No es por el gris del cabello que se sabe la edad del corazón
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Por la mañana temprano brillaba el sol, yo estaba tumbado en la cama preguntándome si ella habría cambiado, si su cabello sería rojo todavía.
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Baja corriendo las escaleras peinándote el cabello. Eres la chica más extremadamente bonita que haya visto.
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A medida que pasaban los subvertigueros les rompían en la cabeza globitos de cristal muy delgado llenos de agua lustral y les hincaban en los cabellos bastoncillos de incienso encendidos que ardían con llama amarilla en los hombres y violeta en las mujere