La bohemia no tiene pancartas. Sobrevive por la discreción.
Frases célebres sobre: cartas. [Página 2]
Hay un total de 72 freses célebres sobre "cartas" este sitio web. [Página 2]
-
-
Anoche me quedé despierto jugando poker con cartas de Tarot. Logré un Full y cuatro personas murieron.
-
Siempre leo todas las cartas que las fans me envían. Muchas envían golosinas, pero no estoy autorizado a comer. Mi mamá teme que puedan tener algo venenoso en ellas.
-
No me gustan las cartas que me han dado, pero me gusta el juego y quiero jugar.
-
El hombre sólo juega cuando es libre en el pleno sentido de la palabra y sólo es plenamente hombre cuando juega Cartas sobre la educación estética del hombre 1795
-
Es la hora en que me quedo solo y, mientras los demás duermen, abro el cajón donde guardo mis tesoros. Contemplo tus zapatillas, el pañuelo, tus cabellos, el retrato, releo tus cartas y aspiro tu perfume almizclado. ¡Si supieras lo que siento!
-
Sabemos tantas cosas, que la aritmética es falsa, que uno más uno no siempre son uno sino dos o ninguno, nos sobra tiempo para hojear el álbum de agujeros, de ventanas cerradas, de cartas sin voz y sin perfume
-
Ni bebas agua que no veas, ni firmes cartas que no leas.
-
Las cartas de recomendación son las que se entregan a un inoportuno para que vaya a importunar a otro.
-
Cuando un paciente va al psicoanalista, surge lo que Freud denomina la transferencia: una reproducción de viejas situaciones de amor. Gracias a este proceso, el individuo pone sus cartas sobre la mesa, lo que, por así decirlo, le permitirá renacer: como a
-
Tenemos 3 cartas...
-
El que exige jugar con las cartas boca arriba, tiene todos los triunfos en la mano.
-
La vida consiste no en tener buenas cartas, sino en jugar bien las que uno tiene.
-
En realidad no sé escribir cartas de viajes, en realidad siquiera sé viajar.
-
El destino mezcla las cartas, y nosotros las jugamos.
-
El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros los que las jugamos
-
No teniendo ideas que cambiar, se cambian cartas y se procura sacarse mutuamente los cuartos.
-
Es curioso este juego del matrimonio. La mujer tiene siempre las mejores cartas y siempre pierde la partida.
-
Si no se puede hacer trampas con los amigos, no vale la pena jugar a las cartas.
-
Lo que más me gusta en sus cartas es que me traen recuerdos e ideas de un buen amigo como usted, con quien me hallo casi de acuerdo, sin que ninguno de los dos hayamos pretendido estar acordes. Lo estamos por casualidad, que es cuanto se puede apetecer, y