Me gusta tomarme un Martini. Dos como mucho. Después del tercero estoy debajo de la mesa. Después del cuarto estoy debajo del anfitrión.
Frases célebres sobre: cero. [Página 13]
Hay un total de 301 freses célebres sobre "cero" este sitio web. [Página 13]
-
-
El que compra la paz con el oro no la podrá sustentar con el acero.
-
Todo lo que la oposición no quiere es que nosotros comparemos el gobierno del presidente Lula con el gobierno anterior, porque el gobierno anterior pierde 400 a cero. En la crisis, ellos aumentaban los tributos, tasas de interés, reducían la inversión y d
-
Tu rosa mi rosa, escribirá llameantes taumaturgias, cuando el cielo llueva luceros de miel y titilen luciérnagas de harina.
-
El precio medio de un CD son nueve coma noventaytantos euros. Esa es la magia de las estadísticas, que dicen que si usted cobra un millón de pesetas, y yo cero, cada uno cobramos medio millón, pero luego su deportivo seguro que será mejor que el mío
-
El carnicero piensa en ti, palpando el hacha en que están presos el acero y el hierro y el metal: jamás olvides que durante la misa no hay amigos.
-
Pero para las lágrimas de amor, los luceros son lindos pañuelitos lilas, naranjos, verdes, que empapa el corazón.
-
Inmerso en mi silencio eres el cielo que sostiene un arroyo, que levanta un árbol. En que un lucero corta su voz de eternidad.
-
De Itabira traje prendas diversas que ahora te ofrezco: este San Benito del viejo santero Alfredo Duval; esta piedra de hierro, futuro acero del Brasil; este cuero de anta, extendido en el sofá de la sala de visitas; este orgullo, esta cabeza baja...
-
En las religiones es preciso ser sinceros; verdaderos paganos, verdaderos judíos, verdaderos cristianos.
-
Hacer el retrato de una ciudad es el trabajo de una vida y ninguna foto es suficiente, porque la ciudad está cambiando siempre. Todo lo que hay en la ciudad es parte de su historia: su cuerpo físico de ladrillo, piedra, acero, vidrio, madera, como su sang
-
La salud es la unidad que da valor a todos los ceros de la vida.
-
La expansión del espíritu, la exigencia indestructible de la libertad, de justicia y de verdad, ha destrozado el telón de acero.
-
Al jugar al ajedrez entonces, podemos aprender: Primero, previsión...Segundo, prudencia...Tercero, cautela...Y al final, aprendemos del ajedrez el hábito de no ser desanimados por apariencias malas presentes en el estado de nuestros asuntos, el hábito de
-
Un banquero es un hombre que presta a otro hombre el dinero de un tercero
-
Mi caballo era ligero como la luz del lucero que corre al amanecer; cuando al galope partía al instante se veía en los espacios perder.
-
¡Duerme! Mientras se despierte del alba con el lucero el vigilante tropero que repita tu cantar, y que de bosque en laguna, en el repente o la hierra, se alce por toda esta, tierra como un coro popular.
-
Voy a volverme cómo el fuego, voy a quemar tus puños de acero. Y del morao de mis mejillas saldrá el valor pa cobrarme las heridas
-
Seré ingeniero, decía uno; y su compañera afirmaba: pues yo agrónomo. Y yo aviador, agregaba jovial un tercero. A ninguno de nosotros se nos ocurría dudar un instante de una cosa: de que teníamos abierto un amplio camino hacia los estudios universitarios,
-
La guerra no es una ley natural, ni siquiera una ley de la naturaleza humana. Existe porque los hombres así lo desean; y sabemos, así nos lo enseña la historia, que la intensidad de ese deseo ha variado desde el cero absoluto hasta el máximo frenesí.