El cristianismo negó el profundo instinto del modo como debe vivirse para sentirse en el cielo, para sentirse eterno.
Frases célebres sobre: ciel. [Página 25]
Hay un total de 806 freses célebres sobre "ciel" este sitio web. [Página 25]
-
-
Con esta moneda me voy a comprar un ramo de cielo y un metro de mar, un pico de estrella, un sol de verdad, un kilo de viento, y nada más.
-
Y de nuevo voy cogiendo brazados de palabras entre la hierba fresca y bajo el cielo.
-
Yo no soy un gran señor, pero en mi cielo de tierra cuido el tesoro mejor: mucho, mucho, mucho amor.
-
El paisaje se aclara, el sol asoma en una faja escarlata sobre la diafanidad del cielo.
-
Tú, Cielo Santo, que mi amor sincero miras y mi dolor, dame esperanza de que veré otra vez el bien que quiero.
-
Padre, nuestro que estas en los cielos...
-
Pude pegarme un tiro o mirar al cielo y crecer. Elegí lo segundo
-
¿Lo mejor del cielo? Muy pronto los ángeles me lo habrán de mostrar ¿Adónde me llevan? La tierra abajo quedó, eclipse de vida en la tierra, las almas ya vuelan hacía el sol, eclípsase el sol de repente y es negro el cielo de Dios.
-
Una rama en el fondo de un pozo dice: el cielo no es mayor que la boca del pozo. Esto no es cierto, porque el cielo no es del tamaño de la boca de un pozo. Estaría en lo cierto si afirmase que una parte del cielo es del tamaño de la boca del pozo, porque
-
Quiero morir cuando decline el día, en alta mar y con la cara al cielo; donde parezca sueño la agonía, y el alma, un ave que remonta el vuelo.
-
La esperanza del cielo en las miradas y el perdón generoso entre los labios.
-
Hay un cielo, mujer, en tus brazos; siento de dicha el corazón opreso... ¡Oh! ¡Sosténme en la vida de tus brazos para que no me mates con tu beso!
-
Ver otro cielo, otro monto, otra playa, otro horizonte, otro mar, otros pueblos, otras gentes de maneras diferente de pensar.
-
El cielo empieza a ruborizarse. ¡Ya es de día! Las estrellas se apagan en el cielo, y los ojos que yo amo se abren en la tierra.
-
A cielo y tierra estremecen los espasmos de ternura.
-
¿Qué hace falta para ser feliz? Un poco de cielo azul encima de nuestras cabezas, un vientecillo tibio, la paz del espíritu.
-
El mar, que para la mirada humana no es nunca tan bello como el cielo, no nos abandonaba.
-
Mi propia posición en el cielo con relación al Sol no debe hacerme encontrar menos bella la aurora
-
Las mismas cosas tienen diversas apariencias. Las pirámides de Menfis parecen al amanecer, conos de luz rosada, y a la puesta del sol, sobre el cielo rojizo, se muestran como negros triángulos. Tú me reprochas que niegue las apariencias, cuando, al contra