Ésta nunca ha sido Dictadura, señores, ésta es Dictablanda. Pero si es necesario, vamos a tener que apretar la mano porque tenemos que salvar, primero el país, y después miraremos hacia atrás. Y por eso creo, y estoy convencido, que solamente, cuando los
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En 1947, cuando la violencia comenzó a extenderse, el presidente Gabriel González Videla nos dio la tarea militar para restaurar el orden. Y para detener a los extremistas comunistas hecho de que en 1948 se pusieron oficialmente proscrito.
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Matthei llegó solo a La Moneda, y la Fuerza Aérea, con el respeto que me merece, no es para dominar un Ejército... Cuando llegó Matthei me dijo 'aquí vengo'. '¿Viene a qué?', le dije. El venía a representar que tomaba el mando.
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La opinión mía es que estos caballeros se toman y se mandan por avión a cualquier parte, e incluso por el camino los van tirando abajo.
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Los políticos son zánganos con piel de oveja; son apenas cuatro gatos arañando.
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La Transición ha conseguido privar a las nuevas generaciones pasar por la segunda escuela del servicio militar, ya que el soldado aprende en los cuarteles no solo el uso de las armas sino a conocer mejor y amar a España.
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Cuando uno gana, está muy cerca de la felicidad completa.
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Tal cual seáis para con vuestros padres, tales serán para con vosotros vuestros hijos.
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Uno es los libros que ha leído, la pintura que ha visto, la música escuchada y olvidada, las calles recorridas. Uno es su niñez, su familia, unos cuantos amigos, algunos amores, bastantes fastidios. Uno es una suma mermada por infinitas restas.
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Cuando a la casa del lenguaje se le vuela el tejado y las palabras no guarecen, yo hablo.
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Alcancé el maravilloso poder de simpatizar con cualquier cosa que sufriese.
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Le dije cuanto había en mi corazón. Por eso huyó, ¿verdad?
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Hubiera preferido cantar blues en cualquier pequeño sitio lleno de humo en vez de pasarme las noches de mi vida escarbando en el lenguaje como una loca.
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Pero no sé por qué me fascinan los que no me desean. Éste es mi emblema. Ésta es mi maldición. Cualquiera que te abandone logrará seducirte. Y viceversa.
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¿Por qué el amor de alguien a mí infunde en mí odio por ese alguien y por qué la indiferencia de cualquiera me fascina?
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Creo que puedo cantar y esquilar unas cuantas ovejas al mismo tiempo.
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Frío e insípido es el consuelo cuando no va envuelto en algún remedio.
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Ya hemos dicho que el legislador, cuando trate de promulgar sus leyes, debe proponerse tres objetivos:
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Cuando más felices son los tiempos, más pronto pasan.
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Es preciso detenerse en algún punto, y para que la ciencia sea posible, debemos detenernos cuando encontremos la simplicidad.