¿Hasta cuándo vamos a seguir creyendo que la felicidad no es más que uno de los juegos de la ilusión?
Frases célebres sobre: cuán. [Página 12]
Hay un total de 525 freses célebres sobre "cuán" este sitio web. [Página 12]
-
-
La mayoría de veces el éxito depende de saber cuánto se ha de tardar en lograrlo.
-
¿Cuánto medís? Tengo que saber de antemano cuánto retroceder para cuando te caigas.
-
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cría a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
-
Celebraría saber cuántos hombres se necesitan para hacer uno perfecto
-
Tenemos hambre y sed de justicia, se oye por todas partes; pero ¿cuántos de esos hambrientos se atreven a tomar el pan y cuantos de esos sedientos se arriesgan a beber el agua que está en el camino de la revolución?
-
¡Cuán cierto es que la fortuna está muy fuera del alcance del juicio humano, y que respecto a ella nada sirven nuestros raciocinios!
-
Cuántas veces tengo que decir que no soy un plato grande
-
Si se os pregunta: '¿qué es la muerte?', responded: 'la verdadera muerte es la ignorancia'. ¡Cuántos muertos entre los vivos!
-
¡Oh! Cómo muchas acciones, ¿cuántas hazañas fabulosas siguen sin gloria en medio de la noche?
-
Yo lamentaba no haberle dicho a tiempo cuánto la amaba y cuánto la necesitaba. Era un sentimiento de pérdida tan hondo que no me consolaba de haberlo silenciado
-
¿Cuántas veces de un error siempre se empieza?
-
El cielo de la fama no es muy grande, y cuántos más en él entren a menos tocan cada uno de ellos.
-
El consenso de la intelectualidad no es necesariamente correcto, al margen de cuántos le den crédito, o durante cuántos años perdure la creencia. Puede ser errónea. De hecho, puede ser muy errónea. Y nunca debemos olvidarlo. Porque volverá a ocurrir. Y en
-
No se puede decir cuánto tiempo duró aquel áspero trabajo, porque esa clase de trabajos no pueden medirse en días o meses.
-
Tal vez a ti y a mí dar larga vida puedo con el cincel o los colores, adunando mi amor y tu semblante. Y mil años después de la partida, se verán tus hechizos vencedores, y cuánta razón tuve en ser tu amante.
-
¿Hasta cuándo el furor de los déspotas será llamado justicia y la justicia del pueblo, barbarie o rebelión?
-
A uno que finge, como un comediante, por ejemplo, que finge un papel, de rey, digamos, cuando no es sino un pobre andrajoso; u otro papel cualquiera. ¿Qué mal hay en ello? ¡Ninguno! ¡El deber! ¡La profesión! ¿Cuándo está mal, en cambio? Cuando no se es hi
-
Los que piensan o dicen que soy malévolo, obstinado o misántropo, cuánto se equivocan acerca de mí.
-
Si el rango y el dinero vienen acompañados del amor y la virtud, los aceptaría agradecida y gozaría con vuestra buena fortuna; pero sé por experiencia cuánta felicidad real se encuentra en una casa pequeña, donde se gana el pan diario y algunas privacione