La primera clase de males es la que viene al hombre de estar sujeto a génesis y destrucción, o de poseer un cuerpo.
Frases célebres sobre: dest. [Página 56]
Hay un total de 1656 freses célebres sobre "dest" este sitio web. [Página 56]
-
-
Un ejército no violento y vestido de harapos, frustraría los planes de hitler. Yo no tengo necesidad de sus tanques ni aeroplanos. Él no tiene necesidad de destruir nuestros hogares. Nuestro ejército no violento lo acogería y puede ser que no se atreviera
-
No puedo ver coraje ni sacrificio en la destrucción de la vida o la propiedad,ya sea como ofensa o defensa
-
Allí donde hay amor, hay vida; el odio conduce a la destrucción
-
Todo lo que digo es paz. No señalamos a nadie con el dedo. Hay tipos buenos y tipos malos. El conflicto está en la mente. Debemos desterrar nuestros propios monstruos y dejar de condenar a la gente. Todos somos Cristo y todos somos Hitler. Intentamos conv
-
No lo entiendo. Lo único que intentamos hacer es destruirlo todo
-
No creo en la casualidad ni en la necesidad; mi voluntad es el destino.
-
El desarrollo personal le lleva a su destino.
-
El que mata a un hombre, mata a un ser de razón, imagen de Dios; pero quien destruye un libro, mata la razón misma, mata la imagen de Dios, como era en el ojo.
-
Guerra es la ciencia de la destrucción.
-
Tememos que nos maten. Pero es mucho peor que nos destruyan.
-
El destino no es imaginable, excepto en los sueños o en el caso de los enamorados.
-
Este es el destino común de los astutos: hacer sus dibujos tan sutiles que se rompen por su misma finura.
-
Y condenados a muerte, aunque no destinados a morir.
-
La movilidad del comercio y de los pueblos, debido al sistema económico que impera, ha debilitado o destruido la conexión entre las obras de arte y el genius loci cual fueron una vez expresión natural.
-
Aquél que no perdona a otros, destruye el puente sobre el cual él mismo debe pasar; porque todos los hombres necesitamos ser perdonados.
-
Los contrarios, fracaso o éxito, libertad o destino, son igual que el pez que se muerde la cola.
-
¡Oh, qué noble corazón fue destrozado aquí, cuando la propia ciencia mató al hijo predilecto!
-
Luchar contra nuestro destino sería un combate como el del manojo de espinas que quisiera resistirse a la hoz.
-
El destino de los hombres está gobernado por sus acciones pasadas y presentes