Este es el destino común de los astutos: hacer sus dibujos tan sutiles que se rompen por su misma finura.
Frases célebres sobre: destino. [Página 18]
Hay un total de 547 freses célebres sobre "destino" este sitio web. [Página 18]
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Los contrarios, fracaso o éxito, libertad o destino, son igual que el pez que se muerde la cola.
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Luchar contra nuestro destino sería un combate como el del manojo de espinas que quisiera resistirse a la hoz.
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El destino de los hombres está gobernado por sus acciones pasadas y presentes
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Nuestro oficio no es nuestro destino.
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Yo he visto cosas, he vivido cosas. No creo en el destino.
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¿Sabes por qué sigues usando tu nombre élfico? Porque, a pesar de lo que digas, has dejado mucho atrás. Mientras no seas capaz de mirar al pasado sin dolor, nunca te forjarás una nueva identidad y un destino diferente.
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¿Sabes a qué has venido hoy, elfo? Has venido aquí a morir. Hoy tenías una cita con tu destino.
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Mi destino es la magia. Si para ello he de seguir sola...Muy bien. Que así sea. No necesito a nadie más. A nadie en absoluto.
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Cuando ocurre algo bueno, el hombre lo llama providencia; cuando ocurre algo malo, destino.
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Ya no me importa que usted sea amigo o enemigo, el único camino que me queda es dejar atrás esta trinchera inútil y enfrentarme al destino con todo mi coraje.
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La poesía no es un viaje con un destino concreto, que sería la muerte, sino la misma libertad.
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No tengo la más mínima esperanza de contar con usted para que me defienda. Sólo deseo que me comprenda y se coloque en mi lugar por si un día la injusticia del destino lo hiciera pasar por esto que yo ahora vivo. De todas maneras, sigo confiando en usted.
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Ni fuerza ni virtud humana pudieron nunca merecer que dejara de cumplirse lo que el destino hubo prescrito.
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No soy religiosa en absoluto. Pienso que la fe es algo que te da fuerza. Creo en el destino y creo que las cosas suceden por una razón, pero no creo que haya un poder superior necesariamente
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Siempre creí que este país merecía ser distinto. Que un día íbamos a unirnos todos y el destino cambiaría. Recuerdo los barrios obreros de esta ciudad cuando llegábamos con las banderas rojas, y la gente se iba reuniendo y se iban logrando cosas. Cuando e
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Pero el destino no está cerrado. Tenemos que acompañarlo al ritmo de los más jóvenes. Nada es imposible, joven. Nada es imposible.
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La situación ha cambiado. A mi edad, las cosas se miran de otra manera: sin posiciones sectarias. ¿Qué mejor unidad que la de los viejos camaradas? Pero el destino no está cerrado. Tenemos que acompañarlo al ritmo de los más jóvenes. Nada es imposible.
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Destino: pretexto del fracaso de un imbécil.
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Conservar el esplendor clandestino de un graffitero