Ningún gobierno de ningún país endeudado del Tercer Mundo tiene la menor posibilidad de imponer al FMI una política soberana, orientada a la satisfacción de las necesidades de su propia población.
Frases célebres sobre: deuda. [Página 3]
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Cuando las deudas no se pagan porque no se puede, lo mejor es no hablar de ellas y barajar.
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Como en las deudas, no cabe con las culpas otra honradez que pagarlas.
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Para el hombre honrado las deudas son una amarga esclavitud.
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La mayoría de los hombres son buenos sólo mientras tienen por buenos a los demás; no quieren dar, sino únicamente saldar una deuda.
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No hay plazo que no llegue ni deuda que no se pague.
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Llamar la atención sobre la generosidad propia equivale a indicar que otros están en deuda contigo y que esperas resarcimiento. A los pueblos igualitarios les repugna sugerir siquiera que han sido tratados con generosidad.
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Pobre, pero endeudado sólo conmigo mismo.
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Dejar que el tiempo resuelva nuestras deudas y dolores es mejor que tratar de cortarlos impacientemente.
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Los pasivos privados fueron nacionalizados. El FMI proporcionó a los gobiernos los dólares necesarios para devolver la deuda a los acreedores occidentales. Se protegió a los acreedores, los deudores se libraron y los contribuyentes de los países en vías d
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La mujer paga su deuda con la vida, no por lo que hace, sino por lo que sufre.
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En la corte es llegada a tanto la locura, que no llaman buen cortesano sino al que está muy adeudado.
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Cuando hayamos aprendido debemos enseñarlo a quien nada sabe todavía; de este modo pagamos una deuda sacrosanta.
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La deuda social exige la realización de la justicia social. Juntas, nos interpelan a todos los actores sociales, en particular al Estado, a la dirigencia política, al capital financiero, los empresarios, agropecuarios e industriales, sindicatos, las Igles
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La única forma de vivir en la memoria de las clases comerciales es nunca pagando las deudas.
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Sólo cuando meditamos lo que nos cuestan nuestros hijos, empezamos a darnos cuenta de la deuda que tenemos contraída con nuestro padres.
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La vida no nos debe nada. Tal vez, si no tenemos presente esta pequeña verdad, nos conduciremos como si la vida nos pagara una deuda atrasada
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Cualquier ayuda que podamos prestar a otro en este mundo, es una deuda contraída con él.
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El deber es cosa que puede exigirse a una persona lo mismo que se exige el pago de una deuda.
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La envidia -proclamó el cocodrilo- resulta, si bien se mira, una virtud, y perdónenme Sus Excelencias. Merced a la envidia se han realizado obras muy importantes. Es deuda cercana de la emulación, de la competencia y, consecuentemente, del progreso. La ci