Una enfermedad nunca se cura por el sólo hecho de pronunciar el nombre de la medicina.
Frases célebres sobre: dic. [Página 238]
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La máxima dicha es no necesitar nada. Eso sólo se logra mediante la experiencia. Ni siquiera un emperador puede equipararse a un hombre que no necesita nada. Él está libre para hacer lo que le plazca, y no debe ser servido por otros.
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Por tus gritos tan fuertes, no puedo escuchar lo que estás diciendo.
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Todo hombre considera su condición humana con cierto aire de melancolía
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El carácter es como el acróstico o la estrofa alejandrina: puede leerse desde el principio, desde el final o en cruz: siempre dice lo mismo.
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La condición que la amistad perfecta exige consiste en poder pasarse sin ella.
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Tenía orejas ideales para sostener el lápiz, y por eso hubo que dedicarle al comercio.
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Al leer los periódicos en el hall de los hoteles sospechamos que alguien les ha robado la noticia más interesante.
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Los genios son los que dicen mucho antes lo que se va a decir mucho después.
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Cuando el doctor escribe la receta nos mira una última vez para ver si pone una medicina de las caras o de las baratas.
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Siempre hay alguien que te dice lo que debes hacer, ya no existe el silencio, en todas partes hay ruido; si tú no estás con tus propios pensamientos, cómo vas a entender el sentido de las cosas, es imposible. Vivimos bajo una manipulación perversa, muy su
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Tengo doce años y soy una inválida. El cartero trae a nuestra casa dos pensiones, la del abuelo y la mía. Las chicas de la clase, cuando se enteraron que tenía cáncer en la sangre, tenían miedo de sentarse a mi lado...De tocarme...Los médicos han dicho qu
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Para tener éxito, debes tener una enorme perseverancia, una enorme voluntad. Voy a beber el océano, dice el alma perseverante.
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Prefiero a los médicos, a los abogados, a las parteras... A cualquier cosa antes que a los escritores, son la cosa más narcisista que existe.
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¿Estás preparando una nueva guerra, Plutarch? -pregunto. -Oh, no ahora. No cuando estamos en el dulce periodo donde todos están de acuerdo que nuestros recientes horrores nunca deben ser repetidos -dice-. Pero el pensamiento colectivo es usualmente de cor
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Él no quería ir al médico. No noto nada. No me duele nada. Y entretanto los ganglios linfáticos ya tenían el tamaño de un huevo de gallina. Le metí a la fuerza en un coche y lo llevé a la clínica. Lo mandaron al oncólogo. Un médico lo examinó, llamó a otr
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Me da un ataque de histeria: ¿Por qué hay que esconder a mi marido? ¿Quién es? ¿Un asesino? ¿Un criminal? ¿Un preso común? ¿A quién enterramos? Mamá me dice: Calma, calma, hija mía. Y me acaricia la cabeza, me toma de la mano. El coronel informa por la ra
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Que yo te había juzgado mal. Que lo amas. No estoy diciendo de qué forma. Quizás tú misma no lo sabes. Pero cualquiera poniendo atención podría ver cuánto te preocupas por él.
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Las personas felices y contentas son una bendición para la humanidad. Aportan felicidad a otros.
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Hay quien dice que la honestidad no basta para vivir. Y yo sustento que la honestidad no basta cuando se quiere amar aciertas muchachas.