Es una falta pesada no darse cuenta de la propia dicha.
Frases célebres sobre: dicha. [Página 11]
Hay un total de 296 freses célebres sobre "dicha" este sitio web. [Página 11]
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Nadie acepta ya que las cosas pasan a veces sin que haya un culpable, o que existe la mala suerte, o que las personas se tuercen y se echan a perder y se buscan ellas solas la desdicha o la ruina.
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Pon en mi soledad los pies ligeros de tus dichas.
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En la vida de las personas hay grandes misterios y el amor es uno de los más inaccesibles en La desdichada, editorial La Compañía, 2009.
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La muy generalizada situación del homosexual en la Antigua Grecia, como la plena situación hoy en día de que en algunas culturas en cuya dicha actividad no es tabú, sugiere que la capacidad de un individuo a responder eróticamente a cualquier clase de est
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Es dulce ser la única fuente, la causa tiránica e inapelable de las grandes dichas y de la desesperación más honda de otro ser.
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Todo hombre se debe mucho guardar de su palabra, de manera que sea acertada y pensada antes que la diga; ya después que sale de la boca, no puede hacer nada que no sea dicha.
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Las aspiraciones del ser se contradicen: Desdicha, más la nostalgia siempre lo lleva por el camino.
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Hay más dicha en dar que en recibir
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En la vida humana, la dicha, tarde o temprano hace olvidar la pena
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Me encontré de pronto en la culminación de la dicha del amor y en consecuencia en la cima de mi vida, de mis añoranzas y aspiraciones.
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Desdichado el que duerme en el mañana.
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Las lágrimas más amargas que se derramarán sobre nuestra tumba serán las de las palabras no dichas y las de las obras inacabadas.
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En un mundo donde solamente hay fealdad y desdicha el hombre más rico no puede comprar nada más que fealdad y desdicha.
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En un mundo feo y desdichado el hombre más rico no puede comprar nada más que fealdad y desdicha
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Si las lágrimas son efecto de la sensibilidad del corazón, ¡desdichado de aquel que no es capaz de derramarlas!
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Ordinariamente las dichas han venido sin desearse; ordinariamente, las desgracias han sucedido sin temerse.
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Desdichada cosa es caminar tan sin luz en el proceder que sean los aciertos debidos al acaso, y cosa natural, los yerros
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¡Qué mayor dicha ni qué mayor gloria que la de pertenecer a un país donde se respeten las leyes, la equidad y el juicio de la opinión pública!
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¡Ése es el pueblo, el que sufre todas las desdichas y es por tanto capaz de pelear con todo el coraje! A ese pueblo, cuyos caminos de angustias están empedrados de engaños y falsas promesas, no le íbamos a decir: 'Te vamos a dar', sino: '¡Aquí tienes, luc