Ya perdoné errores casi imperdonables. Trate de sustituir personas insustituibles, de olvidar personas inolvidables. Ya hice cosas por impulso. Ya me decepcioné con algunas personas, mas también yo decepcioné a alguien
Frases célebres sobre: don. [Página 126]
Hay un total de 3004 freses célebres sobre "don" este sitio web. [Página 126]
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Si yo he pecado por pintarlo, pido perdon... pido perdón... Pero yo lo he hecho con muy buena intención
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Ninguno de mis sueños voy a abandonar siempre habrá un camino abierto en esta ciudad iré creando espejos que me ayuden a mirar y a seguir amando la vida.
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Si todo el mundo vive haciéndonos la guerra, yo necesito amor que me des tu paz, necesito arrancar todo lo que me hiera, necesito amor, necesito más, más libertad...
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La vida es un hospital donde cada enfermo está poseído por el deseo de cambiar de cama.
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Muriendo de pie es seguro que ganaremos aquel paraje de hierbas locas donde empieza la soledad.
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Guárdame junto a ti, cerca de tu ombligo en que principia el aire; cerca de tus axilas donde se acaba el aire. Cerca de tus pies y cerca de tus manos. Guárdame junto a ti.
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Y que tus pies transitan abriendo huellas indelebles donde puede leerse la historia del mundo y el porvenir del universo y ese ligarse luminoso de mi vida a tu existencia.
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¿No era tu sonrisa el bosque resonante de mi infancia? ¿No eras tú el manantial la piedra desde siglos escogida para reclinar mi cabeza? Pienso tu rostro inmóvil, brasa de donde parten la vía láctea y ese pesar inmenso que me vuelve más loco que una araña
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Ahora él camina por aquel camino tenebroso al lugar de donde afirman no vuelve nadie
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Puedo perdonar todos los errores, menos los míos
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Por ello amo la noche, cima donde se me da su gracia. Ni desnudez ni ropaje. El llega a las cuevas de mi corazón alargando las galerías redondas de mis ojos. Yo le penetro como espada suya a cambio de la claridad con que él me traspasa.
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Me abandono en tu mar, me dejo tuya como darse hay que hacerlo para serte.
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Bajo la impresión que tenemos de que los deberes del hombre son públicos, parecería que sólo y exclusivamente privados deberían ser los de la mujer; pero, ¿podemos admitir que el reino de la mujer esté encerrado entre los mueros del jardín donde abren sus
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Encerrarte en palabras... ¡Que tú, tú, quepas en verbos, nombres, y adjetivos intactos! Que yo lo pueda decir todo: lo nuestro, esto que hacemos y estaremos haciendo siempre, eternísimamente: hablar, callar, ser tú y yo siéndonos nuestros. Yo no te pregun
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Tus ojos son las fuentes donde beben los tigres, que cuando tienen sed no respetan las selvas.
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México es la ciudad en donde lo insólito sería que un acto, el que fuera, fracasase por inasistencia. Público es lo que abunda, y en la capital, a falta de cielos límpidos, se tienen, y a raudales, habitantes, espectadores, automovilistas, peatones.
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Mis palabras son vientos oscuros que arrasan páginas y llantos donde la luz no llega.
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En la república el pueblo no vota; he ahí el mal, todo el mal... Donde el pueblo vota, la autoridad es indiscutida, y las rebeliones y conmociones son desconocidas. Reconozcamos que no habrá para nuestro país la posibilidad del progreso político, de paz p
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Tu cuerpo es el país de las caricias, en donde yo, viajero desolado - todo el itinerario de mis besos - paso el otoño para no morirme, sin conocer el valor de tu ausencia como un diamante oculto en lo más triste.