Todo el mundo puede tener un buen día. El problema aparece cuando tenemos un mal día. Es entonces cuando nos ponemos a prueba. En un sentido tangible, un mal día, mucho más que un buen día, muestra nuestra verdadera esencia.
Frases célebres sobre: emo. [Página 222]
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Nunca podremos huir de la miseria que está dentro de nosotros.
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La capacidad de un pueblo para gobernarse democráticamente es proporcional a su grado de comprensión de la estructura y del funcionamiento del conjunto del cuerpo social.
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El carácter de una persona lo determinan los problemas que no puede eludir y el remordimiento que le provocan los que ha eludido.
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Aunque se partan nuestros corazones, no podemos flaquear; éstos son tiempos nuevos, señor. Hay una oscura conspiración en marcha, tan sutil que seríamos criminales si fuéramos a aferramos a viejos respetos y antiguas amistades.
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Seremos felices. Habrá un nido de besos oculto en los rincones.
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La vida es la farsa que todos debemos representar.
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No tenemos derecho a juzgar lo que no somos capaces de entender
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Si te sientes propenso a la reconciliación, pregúntate, ante todo, qué es lo que te ha hecho tan manso: la mala memoria, la comodidad o la cobardía.
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Ellos todavía saben lo que nosotros hemos olvidado
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No podemos comandar nuestro amor, pero si nuestras acciones
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Antes de que decida si os escucharé o no, es mi deber deciros esto: es una hoguera viva la que aquí tenemos; sus llamas derriten todo fingimiento.
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Hay un peligro monstruoso en ponerse a buscar espíritus errantes. Lo temo, lo temo.
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Y me dirás: ¡busca!, reclinando la cabeza; y dedicaremos nuestro tiempo a encontrar ese animalito que viaja mucho.
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La mente es nuestro primer y más directo punto de experiencia, y todo lo demás es inferencia remota.
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No sólo las acciones de otros, también las nuestras las comprendemos a veces únicamente al cabo de muchos años
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El hombre es en el fondo un animal terrible y cruel. Lo conocemos como ha sido domesticado y educado por lo que conocemos como civilización.
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Ningún dinero mejor empleado que aquel que nos hemos dejado robar, porque nos ha servido para comprar prudencia.
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No hay dinero mejor empleado que el que nos han estafado, porque por él hemos adquirido experiencia
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No discutamos la opinión de nadie. Pensemos que, si quisiéramos quitarle de la cabeza a alguien todos los absurdos en que cree, podríamos alcanzar la edad de Matusalén sin haber acabado