Como si el sueño fuera escrito en estrofas regulares, cada nocturno despertar significa el reacomodarse del cuerpo a su idea fija: que el enemigo monta guardia en él.
Frases célebres sobre: esc. [Página 198]
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Si se ha de escribir correctamente poesía, no basta con sentirse desfallecer en el jardín, bajo el peso concertado del alma o lo que fuere y del célebre crepúsculo o lo que fuere.
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Como una escuela de todas las cosas, ya de muchacho me diste entre asombros el cigarrillo... La fe de mis sueños y una esperanza de amor.
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Los músicos no leen música ajena más que cuando se disponen a escribir música propia
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Un hombre inculto puede lograr éxitos escribiendo para el Teatro; un hombre culto, también, pero a condición de que sepa olvidarse de su cultura.
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Una cultura que vive de espaldas a la muerte pierde densidad y, sobre todo, escamotea una de las dimensiones esenciales de la vida humana
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En la Escuela del Querer con gran dolor aprendí el amor de la mujer...
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Nostalgias de escuchar su risa loca y sentir junto a mi boca como un fuego su respiración.
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Encontrar un hombre que te ame no te transforma en una cazadora de hombres, porque si lo cazaste, deja de ser un hombre para transformarse en un zorro y el día de mañana abrirá un agujero y se escapará
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Sí quieres comprar mi mercancía Sígueme y sube las escaleras... Love for sale
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Ven a mí que vas herido que en este lecho de sueños podrás descansar conmigo.
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Los que escriben como hablan, por bien que hablen, escriben muy mal
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Para describir el cielo, no es necesario transportar hasta él los materiales de la tierra. Es necesario dejar la tierra, sus materiales, allí donde están, a fin de embellecer la vida con su ideal.
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Escribir sólo conduce a más escritos.
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El tedio puede escuchar todas las voces tentadoras, tiene camino para todos los extravíos, y no hay aberración que un momento dado no pueda servirle de espectáculo
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Nada menos extraño que las contradicciones que se descubren en el hombre.
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¡No hagáis como esos exploradores sin pudor, espléndidos de melancolía a sus ojos, que encuentran cosas desconocidas en sus espíritus y en sus cuerpos!
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Nadie ha visto aún las arrugas verdes de mi frente, ni los huesos que sobresalen de mi rostro descarnado, semejantes a las espinas de un gran pez.
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Escoge un trabajo que te guste, y nunca tendrás que trabajar ni un sólo día de tu vida.
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Cuando ya del destino me quejaba sólo un bien me rescataba, una ventura y eras tú, madre mia, tú, mi amor, mi esperanza, mi alegria.