El Sol no espera a que se le suplique para derramar su luz y su color. Imítalo y haz todo el bien que puedas sin esperar a que se te implore.
Frases célebres sobre: espera. [Página 48]
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El hombre sensato espera siempre de los perversos mayor daño del que le infieren: si recibe una injuria, piensa que pudo ser golpeado; si lo golpean, piensa que pudieron herirlo; y si lo hieren, se consuela tambien porque piensa que pudieron arrebatarle l
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De todas las desesperaciones, la de la muerte tiene que ser la peor ella y el miedo a morir, cruz y raya cuando ya se puede pronosticar el día y la hora
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Uno busca lleno de esperanzas el camino que los sueños prometieron a sus ansias.
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Yo sé que en la luz de una estrella me espera tu amor.
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Yo hubiera dado la vida para salvar la ilusión. Fue el único sol de esperanza que tuvo mi fe, mi amor.
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He arrastrao llorando la esperanza de olvidar, enfangando mi alma en cien amores, sin piedad.
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Pienso que llegarás un día, y mi alma se ensombrece soñando tu voz... Dulce dolor que me estremece, consuelo de esperarte que sufro por vos...
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Como una escuela de todas las cosas, ya de muchacho me diste entre asombros el cigarrillo... La fe de mis sueños y una esperanza de amor.
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Probablemente nada en el mundo suscita tantas falsas esperanzas como las primeras cuatro horas de un régimen dietético.
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No pierdas el tiempo golpeando la pared, con la esperanza de transformarla en una puerta
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A veces se siente más la angustia esperando un placer que sufriendo una pena
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El barco en que he de ir está en el puerto; a éste seguirá otro en que tú vayas. Te esperarán mis brazos, no se en dónde... Tal vez en algún puerto... ¡En una playa!
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La desesperación es el más pequeño de nuestros errores.
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La duda es un homenaje tributado a la esperanza. No es un homenaje voluntario. La esperanza no admitiría ser sólo un homenaje.
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El verdadero dolor es incompatible con la esperanza. Por muy grande que sea ese dolor, la esperanza aún se alza a cien codos más arriba.
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Desesperado de hacer la justicia fuerte, se pretende hacer la fuerza justa
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Cuando ya del destino me quejaba sólo un bien me rescataba, una ventura y eras tú, madre mia, tú, mi amor, mi esperanza, mi alegria.
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Exige mucho de ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos.
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La medida y el medio son la culminación de la naturaleza humana. El estado en el cual aún no se manifiesta la esperanza, ni la ira, ni la tristeza, ni la alegría, se llama el medio. El estado en el cual ellas se manifiestan pero aciertan el ritmo justo se