El dinero no da la felicidad, ah, pero como calma los nervios.
Frases célebres sobre: feli. [Página 11]
Hay un total de 2126 freses célebres sobre "feli" este sitio web. [Página 11]
-
-
Atrae la felicidad a risotadas, a palmadas de gratitud.
-
No la vida, sino la forma de mirarla, es la que hiere o da la felicidad.
-
Que el lector experimente la lectura como un ejercicio de desenmascaramiento. Para desentrañar el significado de la vida este ejercicio es clave. No solo para entender, sino también para ser feliz.
-
1-La cocina es un lenguaje mediante el cual se puede expresar armonía, creatividad, felicidad, belleza, poesía, complejidad, magia, humor, provocación, cultura.
-
El poder de la instrucción es, en general, poco eficaz, excepto en las felices ocasiones en que es casi superfluo.
-
La felicidad doméstica es el fin de todos nuestros anhelos, y la recompensa general de todos nuestros trabajos.
-
Pero no era feliz, no lo había sido nunca. ¿De dónde venía aquella inconsistencia de la vida, aquella podredumbre fulminante de todas las cosas en las que trataba de apoyarse?
-
Creo que la felicidad sólo se encuentra al lado de una buena mujer; todo está en encontrarla.
-
Ser estúpido, egoísta y estar bien de salud, he aquí las tres condiciones que se requieren para ser feliz. Pero si os falta la primera, estáis perdidos.
-
Lo llamaron científico, estadista y pensador. Pero nunca fue tan feliz como cuando lo llamaron Bichi.
-
No creo que los niños sean felices hoy en día. En mi época quemábamos gatos con napalm. Éramos simples.
-
Estoy feliz con mi vida, pero no tanto conmigo mismo.
-
Felicidades, señor Volpe
-
La vida nos enseña que sólo somos felices a costa de alguna ignorancia.
-
...y la mujer, abrazada cariñosamente al infeliz, le decía: Quiero ignorar y sufrir contigo.
-
Mi consejo como padre es que, si quieres criar a un niño feliz y saludable mentalmente, aléjalo de la iglesia lo más que puedas.
-
Piensa en toda la belleza que queda a tu alrededor y sé feliz.
-
Quien es feliz hace feliz a los demás también.
-
Mientras puedas mirar al cielo sin temor, sabrás que eres puro por dentro, y que, pase lo que pase, volverás a ser feliz.