Las monjas y las mujeres casadas son igualmente infelices, pero de distinta forma.
Frases célebres sobre: feli. [Página 8]
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Quiero en nombre de todos los argentinos felicitar a las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo, luchadoras inclaudicables, como ejemplo de las luchas cívicas. Más de 30 años pidiendo y reclamando, nunca un acto de violencia, nunca una amenaza, nunca un ej
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La felicidad radica, ante todo, en la salud.
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Mi trabajo no es ser perfecta, porque sino no tendría una vida feliz.
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... Que tan feliz me han hecho, sobre todo los aficionados, desde el primero hasta el último, que me han hecho sentir como... como el mejor jugador del mundo, y un privilegiado por, por poder haber pertenecido cinco años aquí... y también a todos los entr
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Volvamos a esos días felices en los que aún había héroes.
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Hay que ser feliz y alegre.
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un amigo sería yo si te apoyara contra todo lo demás, a un amigo tu dicha le haría feliz aunque está te llevara lejos y te fueras más allá de donde yo te habría podido acompañar.
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¿Hasta cuándo me puedo llamar ciudadano libre de un país del que he nacido orgulloso pero no vivo feliz? Canción para mi Sol
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Ni en el cuerpo ni en las riquezas hallan los hombres su felicidad, sino en la integridad y la cordura.
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El que agravia es más infeliz que el agraviado.
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Para ser felices, mejor modificar nuestros deseos que la ordenación del mundo.
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Es preferible no hacer nada y ser feliz, a hacer algo que no me gusta.
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Buscad la felicidad haciendo el bien, teniendo siempre presente que no hay más que una sola virtud: la justicia, y un solo deber: hacerse feliz.
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El hombre más feliz es el que hace la felicidad del mayor número de sus semejantes.
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Felipe González es algo indisoluble con la historia del socialismo español y con la historia de España. Es el principal protagonista de unas páginas globalmente brillantes de nuestra Historia.
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Encontramos la felicidad luchando en el medio de una rabiosa tormenta, no tocando el laúd a la luz de la luna, o recitando poesías en medio de las flores.sin fuentes
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La felicidad se compra mejor con céntimos que con pesetas.
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Cada día me parecía como un tesoro, como algo inapreciable. Empecé a darme cuenta de ello y entonces me acostaba lleno de alegría y me levantaba más feliz todavía.
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El hombre debe ganar su felicidad mediante el sufrimiento: es la ley de la tierra.