La felicidad recupera en altura lo que le falta en longitud.
Frases célebres sobre: felicidad. [Página 51]
Hay un total de 1096 freses célebres sobre "felicidad" este sitio web. [Página 51]
-
-
La felicidad no es un premio, sino una consecuencia. El sufrimiento no es un castigo, sino un resultado
-
El dinero es la felicidad humana en abstracto; en consecuencia, aquel que no es capaz de ser feliz en concreto, pone todo su corazón en el dinero.
-
Si el amor y el deber se encuentran, empieza el estado de gracia y se llega a una felicidad que es muy difícil imaginar.
-
¡Cuán amargo es mirar la felicidad a través de los ojos de otra persona!
-
La felicidad proviene de la capacidad de sentir profundamente, de disfrutar simplemente, de pensar libremente, de arriesgar la vida, de ser necesitado.
-
La independencia es felicidad.
-
La felicidad, por lo menos en parte, puede definirse como el fruto del deseo y la aptitud para sacrificar lo que queremos ahora por lo que queremos finalmente.
-
Sabía lo bastante acerca de la felicidad para darse cuenta de que, si alguna vez la encontraba, tendría que ser dentro de sí mismo.
-
Es lo que pasa cuando uno desea el dinero, lo consigue, y descubre que no le trae la felicidad, y sin embargo ambiciona todavía más, creyendo que al fin eso va a hacerle feliz.
-
Nombrar el objeto es suprimir el mayor placer del poema, que es la felicidad de conjeturar poco a poco.
-
Hay que ver el final que cada cosa trae; a muchos de los dioses les han enseñado la felicidad para después destruirlos.
-
El saber es la parte más considerable de la felicidad.
-
No hay ninguna felicidad donde no existe sabiduría
-
La prudencia es la base de la felicidad.
-
El saber es la parte principal de la felicidad.
-
El amor y la felicidad son almas gemelas, o nacen una de otra.
-
La felicidad depende, como muestra la naturaleza, menos de las cosas exteriores y más de las interiores.
-
Estoy cada vez más convencido de que nuestra felicidad o infelicidad depende mucho más de la forma en que se resuelvan los acontecimientos de la vida a los acontecimientos en sí.
-
El mundo prefiere, sabiamente, la felicidad a la sabiduría