Los árboles inciensan, refrescan, se derraman e inundando desperezan las plumas de los pájaros y sacuden las alfombras desde las ventanas, cepillan con rocío el esfuerzo, mientras los jóvenes amantes ejecutan sus pequeñas resurrecciones.
Frases célebres sobre: fre. [Página 64]
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De pie frente a la sonrisa en la cabeza de un chancho recién horneado. No seas menos generoso.
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Mi vida empieza como un dialecto del universo que se ofrece a mi poesía como verdadero espacio y reino poético. La luz fue siempre para mí como el alimento del hambriento, de manera que, sin menospreciar la inspiración, que prevalece por encima de todo, s
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El aire fresco, en esta dirección. Como Amida llego al Nirvana.
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Pobre. La más pobre de las regiones ¡Pero sientan este frescor!
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La total ceguera espiritual para todo lo bello que hoy se extiende tan rápidamente por todas partes, es una enfermedad mental que debe ser tomada en serio aunque más no sea porque es correlativa de una insensibilidad frente a lo éticamente execrable.
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En sociedades destrozadas por la guerra, frecuentemente son las mujeres las que mantienen a la sociedad en marcha... Usualmente son las principales defensoras de la paz.
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Aun la cascada más pequeña resuena, fresca es su agua.
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No lloréis, bichos, que hasta los astros sufren desengaños.
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Aldea perdida acostumbrados a su miseria ellos toman el fresco por la noche.
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Frente al espantapájaros a edad avanzada tengo vergüenza de mí.
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A las personas que sufren violencia psicológica les cuesta mucho más superar los hechos que la violencia física
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De tanto vivir frente del cementerio no me asusta la muerte ni su misterio.
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La economía de la construcción resulta de la cantidad de buenos artículos que podemos ofrecer a bajo precio. Lo mismo resulta en cualquier economía -la relación entre la calidad del producto y el precio del mismo. Pero, si prescindimos de la calidad del p
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Dios mío, yo te ofrezco mi dolor: ¡Es todo lo que puedo ofrecerte! Tú me diste un amor, un solo amor, ¡un gran amor!Me lo robó la muerte...y no me queda más que mi dolor. Acéptalo, Señor; ¡Es todo lo que puedo ya ofrecerte!
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Los intelectuales no son, por necesidad, los que se enfrentan a los problemas colectivos; son también los que los enmascaran.
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Siempre había soñado con abrir una tienda frente a los almacenes Harrods
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Desde lo que le sucedió a mi bebé, he querido frenar este crecimiento continuado, y por eso he dejado de vivir en el tiempo de este mundo. Al hacerlo, no descubro nada nuevo ni veo desaparecer nada, de modo que mi cielo, a cien metros de altura, no experi
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Se aferró a ese jirón de esperanza. Sabía que le amaba. Eso no había cambiado. La misma noche anterior había hecho el amor de forma frenética, como alguien que saciara una sed terrible. Y después de que él quedara satisfecho había rodado encima de él, bes
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Tiene unas manos tan largas y blancas y finas que me dan la impresión de haberse modelado la una a la otra con jabón, y a veces se desprenden y revolotean frente a él como dos blancos pájaros hasta que se da cuenta y las aprisiona entre sus rodillas; le m