Tengo tantos chistes para contarles que me siento como aquel sultán, que cuando cumplió veinte años le regalaron cincuenta hermosas muchachas, es decir, sé lo que tengo que hacer pero no sé por dónde empezar
Frases célebres sobre: hacha. [Página 2]
Hay un total de 68 freses célebres sobre "hacha" este sitio web. [Página 2]
-
-
No sé qué hice para merecer todo esto. Soy sólo una muchacha que tenía un sueño.
-
Muchachas que algún día leáis emocionadas estos versos y soñéis con un poeta: sabed que yo los hice para una como vosotras y que fue en vano
-
La muchacha hermosa, aunque sea pobre, ya tiene bastante dote.
-
Imposible dar gusto a todos. La nieve que para mí es la diosa, la novia, Astarté, Diana, la eterna muchacha, para otros es la enemiga, la bruja, la condenable a la hoguera.
-
No ignoro que me tacharán de cruel, pero sé muy bien quiénes serán ésos...Debo recurrir, pues, al instrumento insensible de la justicia, al hacha, que es forzoso que caiga sobre la cabeza de los culpables.
-
No creemos en ninfas ni tritones. La poesía tiene que ser esto: una muchacha rodeada de espigas o no ser absolutamente nada.
-
Los obreros no alcanzan a comprender que si practicaran la solidaridad de clase, si tuvieran un solo arranque de energía, si dieran unos cuantos golpes con la piqueta y el hacha, no tardaría mucho en venir por tierra el edificio de todos los abusos y de t
-
Mi mujer de ojos de leña siempre bajo el hacha.
-
Lo que me ha dado un hachazo terrible, en lo más profundo de mi intimidad, es, con motivo de la guerra, haber descubierto la falta de solidaridad nacional. A muy pocos nos importa la idea nacional, pero a qué pocos. Ni aún el peligro de la guerra ha servi
-
A las muchachas las amamos por lo que son; a los muchachos, por lo que prometen ser.
-
No te haré más tibio el frío ni más dulce el café con leche pero piensa en mí, muchacha, piensa en mí
-
Mientras más se interese por los demás, más fuerte puede ser Ud. No opere el corazón con un hacha.
-
Todo es júbilo aquí: la alegre máscara del bailarín inmóvil y el asombro de la muchacha sorprendida al borde del acantilado, mientras el viento sueña con alacranes rubios y alfileres que la niebla diluye.
-
El amor se come los pequeños disfraces de las muchachas.
-
Vengo, vengo, vengo y el umbral se llena de amor y yo, en el umbral, a los que aman y a la muchacha que aún está aquí en el umbral lleno de amor saludaré de nuevo.
-
Las muchachas grandes necesitan diamantes grandes.
-
El tronco gime por la mordedura del acero, y su lamento se repite de árbol en árbol por todo el bosque, como si participaran de su dolor y comprendieran que el hacha se volverá contra ellos también.
-
Niña y muchacha y joven ya mujer, tú todas, colman mi corazón, y en paz las amo.
-
Toquen el violín. Bailen la danza del vientre delante de velas rosas. Maten a su perro. Preséntense al Alcalde. Vivan en un barril. Pártanse la cabeza con un hacha. Planten tulipanes bajo la lluvia. Pero no escriban poesía.