No hay nada más querido para un anciano padre que una hija.
Frases célebres sobre: ian. [Página 56]
Hay un total de 2305 freses célebres sobre "ian" este sitio web. [Página 56]
-
-
El ocio representará el problema más acuciante, pues es muy dudoso que el hombre se aguante a sí mismo.
-
Deberías estudiar filosofía aunque no tuvieras más dinero que el que hace falta para comprar una lámpara y aceite, ni más tiempo del que va desde la medianoche hasta el canto de gallo.
-
Mi lucha cotidiana vale la pena, pero es sin embargo un combate que nunca concluiré.
-
Ya no hay artistas como los de antaño, de aquellos cuya vida y alma eran el instrumento ciego del apetito de belleza, órganos de Dios mediante los cuales se probaba a sí mismo su existencia. Para ellos el mundo no importaba. Nadie supo nada de sus dolores
-
Si planeo mi conducta no respeto lo que soy, y falto de confianza en mis medios, prefiero sujetarme a reglas. De otro modo, podría tropezar y actuar como un ser humano.
-
Hay que apoyarse sobre los fuertes y sobre lo eterno, y no sobre nuestras pasiones tornasoladas y cambiantes.
-
Las masas perdieron su carácter poético con el cristianismo. No me hable usted de los tiempos modernos, a propósito de lo grandioso. No dan ni para satisfacer la imaginación de un folletinista de la peor calaña.
-
No son las grandes desgracias las que crean la desgracia, ni las grandes felicidades las que hacen la felicidad, sino el tejido fino e imperceptible de mil circunstancias banales, de mil detalles tenues que componen toda una vida de paz radiante o de agit
-
La poesía... También da a la gente como nosotros, a la gente común y corriente, a la gente sensible, palabras para expresar lo fundamental de lo cotidiano que es el encuentro y el desencuentro del amor, de la muerte, el deseo, es decir, las cosas pequeñas
-
En ese momento he sentido con certeza, no exenta de un punto de dolor, que quizá me fuera dado, no sólo escribir, sino también pensar, no es el latín ni edlinglés ni el italiano o el español, sino una lengua de cuyas palabras ni una sola me es conocida; u
-
Las sensaciones, en cambio, aparecen y desaparecen en filas bien ordenadas. Dejan en la boca sabores contradictorios y en el cuerpo el acuciante deseo de seguir deseando.
-
Lo más noble en el amor es la confianza recíproca.
-
Ya están vestidos, ya se van por la calle. Y es sólo entonces cuando están muertos, cuando están vestidos, que la ciudad los recupera hipócrita y les impone los deberes cotidianos
-
Se abrirán cuando la sociedad valenciana pueda permitirse el lujo de poder abrirlas
-
Sobre la humildad se fundan todas las demás virtudes y quien carece de humildad no puede vivir cristianamente.
-
Todos los hombres se parecen por sus palabras; solamente las obras evidencian que no son iguales
-
Muchas veces escuchó decir que con los años llega la sabiduría y él esperó, confiando en que tal sabiduría le entregara lo que más deseaba: ser capaz de guiar el rumbo de los recuerdos y no caer en las trampas que éstos tendían a menudo.
-
La religión cristiana, que parece no tiene por objeto más que la felicidad de la otra vida, nos hace también dichosos en ésta.
-
Si los triangulos hicieran un dios, lo idearían con tres lados.