Recorro lenta tu piel de deseos, muriendo por llegar a tus labios, llega el ruido de los besos y la paz de la pasión, no es un sueño, sigues estando ahí para amarte
Frases célebres sobre: labio. [Página 7]
Hay un total de 213 freses célebres sobre "labio" este sitio web. [Página 7]
-
-
Una sonrisa es la semilla que crece en el corazón y florece en los labios.
-
El lenguaje es sabor que entrega al labio la entraña abierta a un gusto extraño y sabio: despierta en la garganta; su espíritu aun espeso al aire brota y en la líquida masa donde flota siente el espacio y canta.
-
A veces me siento triste porque las piedras no tienen labios, ni besos, ni palabras.
-
¡Ah, qué suaves son tus labios! El beso que acabamos de atrapar es tierno y majestuoso como un gran árbol con un follaje nuevo.
-
Porque la piel de tus labios y de tu lengua es como una madera roja y empapada de savia.
-
¡Ay, nunca más sus labios, su lengua; nunca más su boca abrasada de cebolla cruda!
-
Cuando pasen los años y yo sólo sea un hombre que amó, un ser que se detuvo un instante frente a tus labios, un pobre hombre cansado de andar por los jardines, ¿dónde estarás tú?
-
La verdad es como el agua filtrada, que no llega a los labios sino a través del cieno.
-
Soy feliz, Póstumo, con los besos de saludo que me das con un solo labio: pero podrías suprimir la mitad de esa mitad. ¿Quiéres hacerme un favor más grande y verdaderamente inestimable? Guárdate esa mitad entera
-
Para el beso, la nariz y los ojos están tan mal colocados como mal hechos los labios.
-
Rendí mi corazón a la belleza, mas ni el oro acaté ni la grandeza. Limpios están mis labios y mi pluma de vil adulación y de bajeza.
-
La esperanza del cielo en las miradas y el perdón generoso entre los labios.
-
Su amor no consistía únicamente en el cambio de dos caprichos y en el contacto de dos epidermis: tenía la fuerza humana y la fuerza divina, el beso de los labios y la sublime comunión de los entendimientos.
-
¡Qué hermosa noche para la vida del hogar, para el dúo de los labios y la canción del niño! Si yo tuviera un hijo, me acercaría de puntillas a su cuna para verlo dormir.
-
Con esos labios de rosa, con ese talle de liana ¿Adónde vas tan hermosa que pareces una diosa?
-
La boca grande, me río muy mal, y sonrío regular. Cuando me enfado, hago una mueca con los labios.
-
En mis labios los recuerdos. En tus ojos la esperanza. No estoy tan solo sin ti. Tu soledad me acompaña
-
Te visto con el calor de mis labios y mi tibia boca te desviste.
-
El sabor de tus labios queridos permanece en mi boca con un gusto de flor, que es el tuyo, mi diamela, y hasta el vacío de mis brazos conserva todavía la suavidad de tu cintura.