¡Placeres crueles! ¡Cuántas lágrimas me habéis costado y cuántos remordimientos han de desgarrar todavía mi alma hasta el postrer instante de mi vida!
Frases célebres sobre: lágrimas. [Página 6]
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Las lágrimas son inútiles, a menos que esté el marido presente para verlas derramar.
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Adoro el arte, cuando estoy solo con mis notas, los latidos de mi corazón y las lágrimas caen, mi emoción y placer son inmensos.
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Las lágrimas son el sagrado derecho del dolor
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Las lágrimas son tal vez los amigos más desinteresados de nuestra vida
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Las lágrimas son las madres de la virtudes.
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Es simpleza o necedad llorar por lo que no se puede remediar. Dejemos llorar al que dolor tiene, que las lágrimas y suspiros muchos desenconan el corazón dolorido
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En un beso muy largo y muy profundo nos bebimos las lágrimas del aire, y fueron nuestras vidas como un sueño y los minutos como eternidades...
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Las lágrimas no sólo son indicio de una naturaleza sensible y compasiva; son también indicio de debilidad y astucia.
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Nunca tengas miedo de tus lágrimas. Ningún cobarde llora. Sólo los hombres lloran. Además, hijo, las lágrimas siempre caen de rodillas.
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Mira, cuando llores por algo, procura mirar a través de tus lágrimas.
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Proteger el trabajo es enjugar lágrimas, consolar dolores, arrancar víctimas al vicio, al crimen y a la muerte
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Los grandes derechos no se compran con lágrimas, sino con sangre.
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No es amigo quien ríe mi risa, sino quien llora mis lágrimas.
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Hay un límite para las lágrimas que podemos derramar ante las tumbas de los muertos
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Las lágrimas fueron puestas por Dios en los ojos para deshacer las penas del corazón
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Ama sin medida, sin límite, sin complejo, sin permiso, sin coraje, sin consejo, sin duda, sin precio, sin cura, sin nada. No tengas miedo de amar, verterás lágrimas con amor o sin él
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No te rías nunca de las lágrimas de un niño. Todos los dolores son iguales.
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Desvió la mirada, pero no lloró; o si lo hizo, rechazó las lágrimas como lo haría un demonio, con sus zarpas ardientes, cuando ve llegar una nueva víctima para la tortura y, arrepintiéndose de su arrepentimiento, rechaza la mancha de la compunción y se ap
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La civilización es una terrible planta que no medra ni florece si no se riega con lágrimas y sangre.