El amor es como el fuego; suelen ver antes el humo los que están fuera, que las llamas los que están dentro.
Frases célebres sobre: llama. [Página 29]
Hay un total de 1247 freses célebres sobre "llama" este sitio web. [Página 29]
-
-
Si, si llamas cálculo a mi ansia de conservar tu amor; si eso es calcular, soy avara, pero con una avaricia loca.
-
El amor es así, como el fuego; suelen ver antes el humo los que están fuera que las llamas los que están dentro
-
El amor es como el fuego. Ven antes el humo los que están fuera... que las llamas los que están dentro.
-
Cuando una cultura siente que su final se acerca, manda llamar a los curas.
-
Bienvenida sea cualquier crítica inspirada en un juicio científica. Contra los prejuicios de la llamada opinión pública, a la que nunca hice concesiones, mi divisa es, hoy como ayer, la frase del gran florentino: Sigue tu curso y deja que la gente hable.
-
Poseo tres cualidades preciosas que guardo en mí como un preciado tesoro: la primera se llama AMOR; la segunda MODESTIA; la tercera se llama HUMILDAD.
-
Aquello que para la oruga es el fin del mundo, para el resto del mundo se llama mariposa
-
Los ingenieros llamamos a esto Inteligencia Artificial. No es una de las cosas más fáciles de hacer, pero estamos cada vez más cerca de conseguirlo
-
El campo fenomenal que llamamos Mundo, Ser, Realidad, Experiencia, es uno solo y por tanto indenominable: el de lo sentido le llamaremos todavía, ni externo ni interno, ni psíquico ni material. Nada que no ocurra para mí, en mi sensibilidad, no ocurre de
-
Las mujeres llaman arrepentimiento al recuerdo de sus faltas; pero, sobre todo, al sentimiento de no poder cometerlas de nuevo
-
Feliz aquel que ni piensa en el suicidio ni desea la muerte. Feliz aquel en cuyo corazón anida la llama del entusiasmo. Y eterno sea quien trabaje o se prepare sinceramente para el trabajo.
-
Mira alrededor, ¿donde esta el error? ¿Quien es tan tonto de llamar a un negro hombre de color?
-
Allí están las ventanas que te dan un pretexto para abrir bien los brazos. Asómate al marítimo bullicio de las calles. ¿No oyes una sirena que llama desde el puerto?
-
Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo caridad, nada me aprovecha
-
No sé si quiero saber en qué diablos piensas. Pero si es en mí, no dudes en llamarme
-
Si dices Viva la OTAN estarás bien visto, y es que el genocidio de inocentes no lo llaman terrorismo
-
¡Un genio! ¡He practicado catorce horas diarias durante treinta y siete años, y ahora me llaman genio!
-
La paz se llama hoy desarrollo de los pueblos, a los que todavía faltan demasiados cosas necesarias a la vida.
-
Me piden lo profético que hay en mí, con melancolía y un golpe de objetos que llaman sin ser respondidos hay, y un movimiento sin tregua, y un nombre confuso.