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Frases célebres sobre: men. [Página 548]
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La claridad es siempre buena, pero no hay que equipararla necesariamente a la trivialidad.
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¡Una lágrima! ¿Es acaso de temor o de amargura? ¡Ay! A aumentar su tristura ¡Vino un recuerdo quizá!
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El alma en su mirar se transparenta, mirar sereno, vívido y ardiente, y su robusta máquina alimenta la eterna llama que en el pecho siente.
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Navega, velero mío, sin temor, que ni enemigo navío ni tormenta, ni bonanza tu rumbo a torcer alcanza, ni a sujetar tu valor.
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Menesteroso de silencio, pido tres palmos de la orilla desolada, de donde pueda regresar sencilla, como un fuego marino, la mirada.
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Y cada ola quisiera ser la última, quedarse congelada en la boca de sal y arena que mudamente le está diciendo siempre: adelante.
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Extraño mundo el nuestro: cada día le interesan cada vez más los poetas; la poesía cada vez menos. El poeta dejó de ser la voz de la tribu, aquel que habla por quienes no hablan.
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Los pueblos de América del Sur están íntimamente unidos por vínculos de naturaleza e intereses recíprocos.
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Clemencia para los vencidos, curad a los heridos, respetar a los prisioneros.
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Unidos íntimamente, luchamos contra tiranos que intentan profanar nuestros más sagrados derechos.
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Las causas de los pueblos no admiten la menor demora.
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Unicamente con verdad no se escribe poesía, hay que persuadir.
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Necesito estudiar mucho y regar con toda especie de abonos violentos el jardín interior para no sentir tan intensamente el vacío de esta vida.
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De qué susto están hechos mis latidos en los momentos en que se escucha un gallo misterioso y el cielo es un azul de lactancia que conmueve.
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En ciertos momentos, la única forma de tener razón es perdiéndola.
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Estamos mal, pero menos mal que estamos.Reflexión del ministro ante la crisis financiera mundial.
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En aquellas cosas humanas en que no cabe la demostración todo argumento permanece indeciso, quedando cada argumentante en la persuasión de que su antagonista no entiende de la cuestión o no quiere confesarse vencido
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No hay que ver en el feminismo una idea exótica, una idea extranjera. Hay que ver, simplemente, una idea humana.
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La vida y la personalidad egoístas, burocráticas, apocadas, del profesor decorativo y afortunado, influyen inevitablemente en la ambición, el horizonte y el programa del estudiante de tipo medio. Profesores estériles tienen que producir discípulos estéril