Tierna mujercita sumergida en las aguas de mi brazo torrencial beso mucha lluvia en tu sonrisa hay un arco iris tierno y precoz en el abanico de tu pestaña gris.
Frases célebres sobre: mer. [Página 106]
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No hay que confundir la soledad con la falta de compañía. La primera la padezco como viudo fiel que he sido, pero no la segunda. Mi familia y mis amigos se desviven por atenderme. ¿Puedo quejarme yo de soledad?
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Ayer amaneció el pueblo desnudo y sin qué ponerse, hambriento y sin qué comer, el día de hoy amanece justamente aborrascado y sangriento justamente
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... el amor empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética.
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El amor, por definición, es un regalo no merecido
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El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación.
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Pero ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma?
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El número de sangres que el mundo iluminó en dos halló el principio: tú y yo
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El hambre es el primero de los conocimientos: tener hambre es la cosa primera que se aprende
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El valor reside en el término medio entre la cobardía y la temeridad.
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Primero la verdad que la paz.
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Qué aberración y no otra cosa es el hombre mera y exclusivamente racional.
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Obra de modo que merezcas a tu propio juicio y a juicio de los demás la eternidad, que te hagas insustituible, que no merezcas morir.
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Hoy estás mejor que ayer, hay ciudades en tu ser, una civilización emergió como Atlántida en tu yo.
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Si no sabemos hacia qué futuro nos lleva el presente, como saber si merece nuestra adhesión, nuestra desconfianza o nuestro odio
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El verdadero examen moral de la humanidad, su examen fundamental que yace enterrado profundamente lejos de la vista consiste en su actitud ante esos que están a su merced: los animales. Y en este sentido la humanidad ha sufrido una derrota. Una derrota ta
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La verdadera prueba de la moralidad de la humanidad, la más honda situada a tal profundidad que escapa a nuestra percepción, radica en su relación con aquellos que están a su merced: los animales.
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No es la necesidad, sino la casualidad, la que está llena de encantos. Si el amor debe ser inolvidable, las casualidades deben volar hacia él desde el primer momento.
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¿Es posible, americanos, que habéis de tomar las armas contra vuestros hermanos, que están empeñados con riesgo de su vida en libertarnos de la tiranía de los europeos, y en que dejéis de ser esclavos suyos? ¿No conocéis que esta guerra es solamente contr
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América. ¿Estabas allí mi América? Gorda divina. Americano soy del sur, brioso y puro.