En las mesas del parque nuestro propio guateque, a cualquiera de mis cabrones les valdría Natalia Verbeke.
Frases célebres sobre: mesas. [Página 2]
Hay un total de 65 freses célebres sobre "mesas" este sitio web. [Página 2]
-
-
El éxito tiene un par de ventajas y algunos inconvenientes. Los inconvenientes me los callo, pero en cuanto a las ventajas podríamos citar dos: me da la independencia de vivir como quiero y decir lo que quiero, y los maitres me dan mejores mesas en los re
-
En el año de 1925 resucitarán los fieles ilustres del pasado y comenzará la reconstrucción, es razonable concluir que millones de personas que ahora viven en la tierra estarán aún vivas en el año de 1925. Pues, de acuerdo con las promesas dadas en la Pala
-
Las mejores promesas son esas que no hay que cumplir
-
Mi nombre es lo bastante célebre para que yo lo manche con una infracción a mis promesas.
-
En las promesas almíbar y en el cumplimiento acíbar.
-
Serge no manifestaba la misma ironía cuando se lavaban juntos: la verdadera desnudez borraba las diferencias que las ropas acentuaban o creaban. Calentaban una gran olla de agua y preparaban la bañera en medio de la cocina, desplazando mesas y sillas. Par
-
Ciudad bendita, entre tu gente va creciendo esa sonrisa que está luchando contra el tiempo y la avaricia de las promesas de cobardes que te quieren ultrajar. Ciudad Bendita.
-
Los hombres son todos parecidos en sus promesas. Sólo en sus acciones es que ellos difieren
-
Promesas de enamorados, por la mayor parte son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir
-
Tú, ave peregrina, arrogante esplendor -ya que no bello- del último occidente: penda el rugoso nácar de tu frente sobre el crespo zafiro de tu cuello, que himeneo a sus mesas te destina.
-
Las grandes promesas son siempre muy sospechosas.
-
Me fascináis los zurdos, de verdad, porque tenéis que aprender a vivir en un mundo hecho por diestros: los interruptores de la luz, las manillas de las puertas, los cajones de las mesas, los grifos de los lavabos...
-
Las muchas promesas disminuyen la confianza.
-
¿No es ello la causa de todas nuestras revoluciones? Porque entre el Estado, que prodiga promesas imposibles, y el público, quien ha concebido esperanzas irrealizables, se vienen a interponer dos clases de hombres: los ambiciosos y los utópicos.
-
¿Qué puede hacer el gobierno provisional? ¡Ay! Lo que se hace siempre en coyunturas parecidas: prometer y ganar tiempo. No faltaba más, y para dar a sus promesas más solemnidad, las fija en sus decretos.
-
Mi Dios nunca trae deliberadamente daño a nadie. Pero si sucede, si simplemente sucede, debido al viento, a la lluvia, al tiempo y a los propios errores del hombre, entonces Dios tiene promesas para mantener la mentira permanentemente. Una vida en curso a
-
Nada me complacía tanto como leer o escuchar horribles historias de genios, brujas y duendes; pero, por encima de todas las escalofriantes apariciones, prefería la del Hombre de Arena que dibujaba con tiza y carbón en las mesas, en los armarios y en las p
-
Para eso quieren las mesas que llaman de partidos: para cambiar el marco constitucional y que España deje de ser España. Y para eso quieren las sillas en los ayuntamientos vascos: para que ETA-Batasuna, con el disfraz que sea, reciba dinero y respaldo ins
-
La niña bonita, la que no lo sea, que a todas alcanza esta moraleja, mucho miedo, mucho, al lobo le tenga, que a veces es joven de buena presencia, de palabras dulces, de grandes promesas, tan pronto olvidadas como fueron hechas.